25 sept 2014

Tema 3: El origen del ser humano


EL ORIGEN DEL SER HUMANO: Su puesto en el mundo




ACTIVIDADES INICIALES 


1.- DEFINE los siguientes términos sin ayuda de diccionarios y revísalos una vez que hayas leído este tema.


Especie, inmutabilidad, creación, evolución, mutación, orgánico, inorgánico, cultura


2.- CUESTIONES ABIERTAS


1)      ¿Qué significa la expresión “animal racional”? ¿Se te ocurre otra definición del ser humano más apropiada?


2)      ¿Es el ser humano superior o mejor que los animales? ¿Por qué?


3)      ¿El ser humano fue creado por Dios, desciende del “mono”, ambas cosas a la vez? ¿Crees que todas las teorías sobre el origen del ser humano tienen el mismo valor?


4)      Si llegaran a alienígenas físicamente diferentes, ¿según qué criterios podríamos considerarlos humanos? ¿O no sería posible en absoluto?





INTRODUCCIÓN
En todo tiempo y lugar los seres humanos han sentido la necesidad de comprenderse así mismos. Una forma muy común ha sido la de compararse con los demás animales para buscar las diferencias o para identificarse con ellos. Otra forma ha sido indagar en nuestros orígenes. Ahora bien, la pregunta sobre cómo hemos llegado a ser lo que somos, presupone una cuestión anterior: una concepción sobre el mundo. A lo largo de la historia del pensamiento se han sucedido dos concepciones fundamentales: el fijismo y el evolucionismo. En este tema mostraremos las distintas teorías y sus variantes y el concepto de ser humano que se deriva de ellas.


1 EL FIJISMO
Contemplar la variedad de seres que pueblan el Universo debió de sorprender tanto a nuestros antepasados que para orientarse en medio de ese caos necesitaron imponer un orden, una clasificación del mundo. Las primeras clasificaciones sistemáticas que nos han llegado son las de Aristóteles (s. IV a. de C.), y son –precisamente- clasificaciones de animales.
Había que examinar detenidamente cada animal para descubrir las características fundamentales, esenciales, que permiten incluirlo en una especie, un modelo. Y ese modelo constituía su esencia (lo que una cosa es).
Para Aristóteles y para su maestro Platón, las especies eran eternas e inmutables. La evolución de las especies era algo inconcebible para los filósofos griegos.
Decir que las especies son eternas no implica que los individuos de una especie puedan desaparecer. Las especies de dinosaurios siguen existiendo aunque todos los individuos de esas especies se extinguieran. La especie (la esencia) permite que se puedan identificar como tales los fósiles hallados.
Veamos que puesto ocupaba el ser humano en esta concepción:


1.1 El animal racional, político, que habla y es moral
Se atribuye a Platón esta curiosa definición del ser humano: “Bípedo sin plumas”. Quiere decir que el ser humano, comparado con cualquier otro animal, carece de especialización biológica, “carencia” de la que hoy hablan los antropólogos.
Sin embargo, la definición que es típicamente platónica señala que lo propio del ser humano es el conocimiento racional.
La racionalidad es, pues, lo que distingue al ser humano del resto de los animales. Pero ¿poseer racionalidad nos hace ser mejores que otros animales?
Tanto Platón como su discípulo Aristóteles muestran en sus obras otras peculiaridades humanas. Además del logos (razón, palabra), señalan que el ser humano es un ser social, que tiene la capacidad del lenguaje y es un ser moral.


2 EL CREACIONISMO     
La filosofía cristiana medieval transforma el fijismo al añadir la idea – totalmente ajena al pensamiento griego – de creación divina. El creacionismo, como se puede observar, es una variante del fijismo.


La idea de creación implica:


1) Producción de la realidad total del mundo o creación “de la nada”: no hay una materia preexistente.


2) No eternidad del mundo, ya que la creación es en el tiempo.


Dios es el artesano eterno que ha hecho todas las cosas, por lo tanto, las especies ya no son eternas (fijismo) porque tienen un origen en el tiempo.
La imagen del mundo es como un gran museo que tiene cuatro enormes salas: minerales, vegetales, animales, seres humanos. Están en el mundo desde siempre (fijismo) o desde el principio (creacionismo) y no han variado jamás, ni podrán hacerlo; las especies son inmutables.


Esta fue la imagen del mundo hasta el siglo XIX. La biología de los siglos XVII – XIX profesó el fijismo. Su defensor más destacado fue un paleontólogo de enorme prestigio e influencia, Jorge Cuvier (+ 1832), quien creía que todas las especies habían sido creadas directamente por Dios (creacionismo). Su teoría de las “creaciones sucesivas” llevadas a cabo directamente por Dios después de cada catástrofe –la última la hacía coincidir con el Diluvio Universal- explicaba la desaparición de especies antiguas extinguidas en el momento presente.






    2.1  A imagen de Dios


Está claro, cuál va a ser la concepción de ser humano en el creacionismo. Un ser creado a imagen y semejanza de Dios,  destinado a continuar la obra de Dios, dominando y sometiendo a la naturaleza y superior a cualquier otra criatura. Existe, pues, una jerarquía entre todos los seres creados, y el ser humano, ocupa la cúspide. Sólo ellos poseen un alma,  cuya finalidad será la de encontrarse con Él.




3 EL EVOLUCIONISMO


La teoría de la evolución es actualmente la teoría central de la biología contemporánea porque ofrece una explicación coherente de todos los fenómenos de la vida. Esta teoría defiende las siguientes hipótesis:


1.-La vida procede de la materia inanimada.
2.-Todos los seres vivos proceden de uno o de unos pocos sistemas vivientes.
3.-Todos los seres vivos están hechos del mismo material: las células.
4.-La evolución gradual de las especies se explica mediante la acción conjunta de los siguientes factores:


                -Mutaciones genéticas fortuitas.
                 -Selección natural.


Sin embargo, la evolución de las especies es una teoría que no fue aceptada por los científicos hasta la segunda mitad del siglo XIX.


    3.1 El evolucionismo de Lamarck


En 1.809 aparece un libro titulado Phylosophiae Zoologicae que plantea por primera vez la idea de la evolución de las especies. Su autor, Jean Baptiste Lamarck, fue duramente criticado por algunos científicos de la época de tanta importancia como Cuvier.
Según exponía Lamarck en su libro, todas las especies están continuamente esforzándose para adaptarse mejor a las condiciones del medio en que viven. Como resultado de este esfuerzo, cada especie va desarrollando progresivamente los órganos que más utiliza, mientras que se produce una atrofia en los órganos menos utilizados.
Para demostrar su teoría, Lamarck ponía como ejemplo a la jirafa. Las jirafas provendrían de unos antílopes primitivos que se alimentaban de las hojas de los árboles. La necesidad de alcanzar las hojas hizo que el cuello se hiciera cada vez más largo. Estos caracteres adquiridos serían transmitidos a la descendencia.


Esta teoría se podría sintetizar diciendo que:
-La función crea al órgano, y
-Los caracteres adquiridos se transmiten por herencia biológica.


De este modo Lamarck explicaba cómo a lo largo de millones de años la adaptación al medio había sido capaz de crear las diferentes especies que habitan , muchas de las cuales descenderían de una especie única.


Las teorías de Lamarck, discutidas ya en el momento de su aparición y de hecho olvidadas en la actualidad tuvieron una importancia capital, ya que mentalizaron a los científicos de su época en el problema de la evolución y llevaron a muchos de ellos a realizar estudios que tendrían mejor suerte que las teorías del naturalista francés, que es considerado en la actualidad, un pionero del evolucionismo.


Lamarck creía que la evolución tenía una finalidad: producir organismos cada vez más complejos y perfectos, siendo el hombre el resultado final. Además sostuvo que la materia orgánica procedía de la materia inorgánica, idea que será apoyada en el siglo XX por otros científicos.  






    3.2  El evolucionismo de Darwin


Darwin admite completamente la idea de la evolución en su libro titulado El origen de las especies (1859); pero daba una explicación distinta a Lamarck sobre el mecanismo que producía dicha evolución.
Para Darwin era indudable que las especies varían y se diversifican dando lugar a otras nuevas. Para explicar esta variación acudía a la teoría de la selección natural. Según esta teoría, la población de cada especie tiende a aumentar de tal modo que cada vez es más difícil sobrevivir puesto que esto hace que escasee el alimento. Los seres vivos se encuentran ante una lucha por la existencia de modo que sólo los individuos más aptos sobreviven, mientras que los que se encuentran menos adaptados acaban siendo eliminados. De esta forma los individuos más aptos son también los que se reproducen con mayor facilidad transmitiendo a sus descendientes sus caracteres.
Este mecanismo da lugar a que la especie varíe a lo largo de miles de años hasta transformarse, incluso, en otra especie diferente.


Las ideas claves de esta teoría son:


-         variabilidad en los individuos de una misma especie
-         selección natural


                                                           
Otro naturalista inglés, llamado Alfred Wallace, había publicado una serie de artículos sobre la evolución muy similares a los de Darwin, incluso, antes que éste, aunque la historia no le ha concedido la misma fama.


    3.3  El neodarwinismo (o teoría sintética)


Los avances científicos en el campo de la biología,  permitieron completar o reinterpretar a la teoría de la evolución de Darwin. Esta nueva teoría se conoce con el nombre de neodarwinismo o teoría sintética e introduce el concepto de mutaciones genéticas, para explicar como se produce la variación en los individuos de las especies. Esta variabilidad no pudo ser explicada por Darwin.
El esquema de esta teoría es el siguiente;


-         variabilidad de los individuos de una especie, debidos a las mutaciones genéticas
-         selección natural


Los individuos de una población están expuestos a una serie de mutaciones que se producen al azar. Unas mutaciones introducen variaciones beneficiosas para la adaptación al medio ambiente, mientras que otras, son perjudiciales para la supervivencia. En ambos casos actúa el mecanismo de la selección natural.


En general, las mutaciones producen cambios graduales, necesitándose miles de años para que el proceso evolutivo llegue a dar lugar a especies diferentes.




    3.4  El animal cultural


La teoría de la evolución ha cambiado el punto de vista: ahora el ser humano, ya no se sitúa en la cúspide de una jerarquía de seres, sino en el tiempo, y precisamente al final de una de las líneas evolutivas. Incluso, pudo no haber aparecido nunca. Está hecho de la misma materia  que los demás animales, y con alguno de ellos posee evidentes lazos de parentescos. Ya no puede seguir pensando que todo está hecho para él y que sólo él tiene derechos. Al contrario, ha de compartir el mundo con las plantas y los animales, y reconocer que ellos también tienen derechos.


El ser humano es, un resultado más del proceso evolutivo; pero en él ha tenido lugar un punto de inflexión: se ha convertido en  el animal cultural por excelencia,  capaz de controlar la evolución y  la suya propia.


Con motivo de la celebración del centenario de El origen de las especies, un grupo de científicos y filósofos desarrollaron la idea de que la evolución comprende un proceso más amplio que incluye tres fases:


-         Una fase inorgánica, en la que una serie de condiciones iniciales ocasionaron que la materia inerte se transformara en materia orgánica y, por tanto, se originara la vida.
-         Una fase orgánica o biológica que se inició en la más sencilla de las células, y que ha comprendido todo el desarrollo capaz de transformarlas en los seres que pueblan el planeta.
-         Una fase cultural o humana que comienza con la aparición del ser humano. A partir de entonces, la evolución toma una nueva dirección. En esta fase ya no puede hablarse de selección natural o lucha por la existencia.


Julian Huxley (1887-1975), sostuvo la hipótesis de que, aun sin romperse la continuidad del proceso evolutivo, éste toma, con el hombre, una nueva dirección o, por lo menos, representa otra etapa. Los cambios más importantes no son ya orgánicos, sino educativos; es decir, la educación y, con ella, la cultura, representan una nueva fuerza evolucionaria. No hay propiamente ya, por tanto “selección natural”, sino más bien selección cultural. El hombre, tal como lo conocemos, evoluciona, sin modificarse su estructura orgánica.


Difícilmente puede hablarse de selección natural si atendemos, por ejemplo, a los avances de la medicina. Respecto a la lucha por la existencia, parece que el mismo Darwin modificó este concepto por el de cooperación, en Origen del hombre. Este hecho es referido por Kropotkin en su obra titulada El apoyo mutuo.


La concepción de la lucha por la existencia como condición del desarrollo progresivo, introducida en la ciencia por Darwin y Wallace, nos permitió abarcar, en su generalización, una vastísima masa de fenómenos,  y esta generalización fue, desde entonces, la base de nuestras teorías filosóficas, biológicas y sociales.


En su obra posterior, Origen del hombre, Darwin llegó a escribir varias páginas bellas y vigorosas para explicar el verdadero y amplio sentido de esta lucha. Mostró como en innumerables sociedades animales, la lucha por la existencia entre los individuos de estas sociedades desaparece completamente, y como, en lugar de la lucha, aparece la cooperación que conduce al desarrollo de las facultades intelectuales y de las cualidades morales, y asegura a tal especie las mejores oportunidades de vivir y propagarse.


Señaló que, de tal modo, en estos casos, no se muestran de ninguna manera más aptos  aquellos que son físicamente más fuertes o astutos, o más hábiles, sino aquellos que mejor saben unirse y apoyarse unos a los otros.


Si recurrimos a la verificación indirecta y preguntamos a la naturaleza: ¿Quiénes son más aptos, aquellos que constantemente luchan entre sí o, por el contrario, aquellos que se apoyan entre sí?, enseguida veremos que los animales que adquirieron las costumbres de ayuda mutua resultan, sin duda alguna, los más aptos. Tienen más posibilidades de sobrevivir como individuos y como especie, y alcanzan en sus correspondientes clases (insectos, aves, mamíferos) el más alto desarrollo mental y organización física.”




4 EL DISEÑO INTELIGENTE


El diseño inteligente es una teoría, de dudoso carácter científico, que se propaga en EE.UU. con el apoyo del presidente Bush. Quienes lo proponen, se basan en la noción de que el universo es demasiado complejo como para haberse desarrollado sin la ayuda de un poder superior a la evolución. Para sus detractores, el diseño inteligente es creacionismo, la interpretación literal del Génesis bíblico en una forma levemente distinta.
Esta teoría sostiene que las especies han sido creadas por Dios, no directamente como explicaba Cuvier, sino a través de un proceso evolutivo planificado por Dios. Es decir, la evolución ha sido diseñada por Dios y su fin último ha sido la aparición del ser humano.
Los teóricos del Diseño inteligente no citan (quizás por desconocimiento) al paleontólogo y jesuita Teilhard de Chardin,  que en los años 1955-1959, intentó buscar los puntos de encuentro entre la ciencia y la fe. Teihlard aceptó la teoría de la evolución a pesar de la reticencia de El resultado fue el siguiente:


La evolución tiene lugar en tres fases: inorgánica, orgánica y humana. Ahora bien, Dios creó la materia inerte a la que imprimió un movimiento evolutivo que culminaría con la aparición del ser humano. Por tanto, la evolución tiene una dirección y una finalidad: el ser humano que tiene la misión de conocer a Dios y encontrarse con Él (Redención).


DE COMPRENSIÓN


1 Compara las teorías fijista y creacionista sobre las especies. ¿Es el creacionismo un fijismo?
2 Diferencia las concepciones acerca del ser humano de las teorías fijista y creacionista. ¿Es el ser humano considerado superior a las demás especies en estas teorías?
3 ¿Cómo explicaría Cuvier el hallazgo de fósiles antiguos extintos en la actualidad? ¿Qué nombre recibe su teoría?
 4 Enuncia las tesis fundamentales del evolucionismo biológico actual.
5 ¿Por qué crees que el evolucionismo tardó tanto en ser aceptado por la comunidad científica?
6 ¿Cómo explicaría Lamarck el hecho de que las jirafas actuales tuvieran el cuello largo?
7 Indica los aciertos y los errores en las tesis de Lamarck.
a) Todos los seres vivos proceden de uno o de unos pocos sistemas vivientes.
b) La vida procede de la materia inanimada.
c) La función crea al órgano.
d) Los caracteres adquiridos se transmiten por herencia biológicas.
e) La evolución sigue un proceso hacia lo más complejo.
f)  La evolución sigue un proceso hacia lo más  perfecto.


8 ¿Cómo explicaría Darwin el hecho de que las jirafas actuales tuvieran el cuello largo?
9 ¿Qué no pudo explicar Darwin de forma adecuada?
10 ¿Qué ideas aporta la teoría sintética al darwinismo?
11 ¿Hay variantes genéticas mejores que otras en sentido absoluto?
12 ¿Sobreviven los más fuertes o mejor adaptados a una catástrofe? ¿Crees que la casualidad juega un papel importante?
13 ¿Desde el punto de vista del evolucionismo, es el ser humano superior a los demás animales?
14 ¿Son válidos los conceptos  “selección natural” y “lucha por la existencia” en el seno de las culturas humanas? ¿Cómo se ven modificados en opinión de algunos filósofos y científicos?
15 ¿Qué toma y que rechaza el Diseño inteligente del creacionismo y del evolucionismo?


ACTIVIDADES DE APLICACIÓN




Texto 1: Se trata del mito de Prometeo narrado por Platón. Atiende a la descripción de la naturaleza del ser humano  y a sus peculiaridades culturales. ¿Simboliza el FUEGO el origen de la cultura (todo lo que se puede aprender y enseñar)? 


Resume el tema del texto y ponlo en relación con el tema estudiado.


“Era el tiempo en que había ya dioses, pero aún no existían las razas mortales. Cuando también a éstas les llegó la hora marcada por el destino, los dioses la modelaron en el interior de la tierra con una mezcla formada de tierra y fuego y de las cosas que se pueden fundir con el fuego y la tierra. Llegado el momento de sacarlas a la luz, los dioses ordenaron a Prometeo y Epimeteo que distribuyesen entre todas ellas las cualidades que pudieran convenirles. Epimeteo pidió a Prometeo que le dejase cuidar de la distribución. “Cuando la tenga hecha tú la inspeccionarás”, le dijo. Concedido el permiso, Epimeteo se puso a la tarea. Atribuyó a unos la fuerza sin la velocidad; a los más débiles les dotó de ligereza; a algunos les concedió la fuerza defensiva y, para los desprovistos de éstas, ideó otras cualidades que asegurasen su salvación. A los que revestía de pequeñez les concedió la huida alada o la vivienda subterránea. A los que mejoró en tamaño, con esto mismo les puso a salvo. Y así, en general, mantenía equilibrado el reparto: con su inventiva cuidó de que ninguna especie desapareciera. Luego que las hubo abastecido contra la destrucción recíproca, se ocupó de defenderlas contra las intemperies procedentes de Zeus, revistiéndolas de pelos apretados y pieles espesas, adecuadas para protegerse del frío y resistentes también al calor; y para dormir, les dotó de camas naturales apropiadas a cada una de ellas. Calzó a unas con cascos, a otras con cueros espesos y sin sangre. A continuación, procuró a unas un tipo de alimentos, y a otras, otro: a unas, las hierbas de la tierra; a otras, los frutos de los árboles; a otras, las raíces. A algunos animales les asignó como alimento la carne de otros. A unos les dotó de escasa fecundidad, y a sus victimas, de una fecundidad extraordinaria, facilitándoles así la salvación de la especie.
Pero Epimeteo que no era lo bastante sabio, había ya consumido todas las facultades a favor de los irracionales, y aún le quedaba sin dotar la especie humana, por lo que no sabía qué hacer con ésta.
Cuando se encontraba en esta dificultad se presentó Prometeo, que venía a realizar su inspección. Vio a todas las especies convenientemente equipadas, pero al ser humano, desnudo, descalzo, sin lecho, inerme. Y ya estaba allí el día marcado por el destino en el que el ser humano iba a salir a la luz desde el seno de la tierra. Prometeo, ante aquella dificultad, para procurar al ser humano alguna salvación, robó a Hefesto y Atenea la sabiduría técnica y el fuego y se los regaló al ser humano. Así entró éste en posesión de la sabiduría útil para la vida. Pero le faltaba la política, pues ésta estaba junto a Zeus.
Puesto que el ser humano participa de lo divino, se distinguió ante todo por su culto a los dioses, empezó a construir altares e imágenes divinas; enseguida adquirió el arte de articular sonidos y palabras e inventó la habitación y el vestido, el calzado y la cama, y los alimentos sacados de la tierra. En un principio, los humanos así equipados vivían dispersos; no había ciudades. Eran destruidos por los animales salvajes, siempre más fuertes que ellos. Buscaron, pues, reunirse y salvarse mediante la construcción de ciudades; pero, una vez reunidos, se agraviaban mutuamente, al no poseer la técnica política, de modo que se dispersaron de nuevo y eran otra vez destruidos. Entonces Zeus, temiendo que nuestra especie desapareciera del todo, envió a Hermes para que llevase a los seres humanos  el respeto y la justicia, a fin de que en las ciudades hubiese armonía y los lazos propiciadores de amistad. Hermes preguntó a Zeus de qué manera debía dar a los humanos el pudor y la justicia. “Entre todos”, dijo Zeus, “para que todos participen en ellos, pues las ciudades no podrían subsistir si sólo unos pocos participasen, como es el caso cuando se trata de otras artes (médicos o artesanos); además, establecerás en mi nombre una ley: todo ser humano incapaz de participar en el respeto y la justicia será condenado a muerte, como una plaga contra la ciudad”.


Texto 2: Este fragmento pertenece a de Aristóteles y describe al ser humano como animal político o social. Los animales gregarios son los que cooperan en la supervivencia del grupo, ¿Qué nos diferencia?




“La  razón por la que el se humano es un animal social en mayor grado que cualquier animal gregario es algo evidente. El ser humano es el único entre los animales que posee el don del lenguaje. La voz puede indicar pena y placer, y, por tanto, la poseen también los demás animales; pero el lenguaje tiene el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo, y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, y es particular propiedad del ser humano, que lo distingue de los demás animales, el ser el único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto y de las demás cualidades morales. Compartir estas cosas es lo que hace posible a la familia  y a la sociedad”. 


Texto 3: Fíjate en la descripción del ser humano y en las funciones que se le asignan en el relato bíblico del Génesis.




Y dijo Dios: “Produzca la tierra vivientes según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras según sus especies”. Y así fue. E hizo Dios las fieras de la tierra según sus especies, los animales domésticos según sus especies y los reptiles del suelo según sus especies. Y vio dios que era bueno. Y dijo Dios: “Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza; que ellos dominen los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos y todos los reptiles”. Y creó dios al ser humano a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo Dios; “Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los vivientes que reptan sobre la tierra”.


La intención de este texto era enseñar que si Dios trabajó seis días y descansó el séptimo, el ser humano debía hacer lo mismo y santificar el sábado. Sin embargo, el texto fue interpretado literalmente, y afianzó la concepción griega (fijismo), bloqueando cualquier concepción evolucionista del mundo.


Texto 4: Kropotkin en su obra “Apoyo mutuo”, habla de la cooperación como motor del desarrollo evolutivo y cita a Darwin y su obra“Origen del hombre. 


Resume el tema del texto y ponlo en relación con el tema estudiado.


Darwin llegó a escribir varias páginas bellas y vigorosas para explicar el verdadero y amplio sentido de esta lucha. Mostró como en innumerables sociedades animales, la lucha por la existencia entre los individuos de estas sociedades desaparece completamente, y como, en lugar de la lucha, aparece la cooperación que conduce al desarrollo de las facultades intelectuales y de las cualidades morales, y asegura a tal especie las mejores oportunidades de vivir y propagarse.


Señaló que, de tal modo, en estos casos, no se muestran de ninguna manera más aptos  aquellos que son físicamente más fuertes o astutos, o más hábiles, sino aquellos que mejor saben unirse y apoyarse unos a los otros.


Si recurrimos a la verificación indirecta y preguntamos a la naturaleza: ¿Quiénes son más aptos, aquellos que constantemente luchan entre sí o, por el contrario, aquellos que se apoyan entre sí?, enseguida veremos que los animales que adquirieron las costumbres de ayuda mutua resultan, sin duda alguna, los más aptos. Tienen más posibilidades de sobrevivir como individuos y como especie, y alcanzan en sus correspondientes clases (insectos, aves, mamíferos) el más alto desarrollo mental y organización física.”


5- Elabora una reflexión escrita: Cooperación, lucha individual por la existencia, casualidad, dirección de un ser supremo ¿Cómo logramos sobrevivir los seres humanos (homo sapiens)?   



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