Historia de la Filosofía 2014-2015
PLATÓN (427-347 a. de C)
1 CONTEXTO HISTÓRICO, CULTURAL Y FILOSÓFICO DE PLATÓN
Histórico
Después de
la victoria contra los persas en las Guerras Médicas, Atenas se
convierte en la potencia hegemónica del Mediterráneo. El siglo V será
conocido como el siglo de Pericles, porque gobierna la democracia durante
treinta años y Atenas se convierte en el
centro cultural y filosófico de la época.
Esta situación
cambiará radicalmente con las Guerras del Peloponeso, que comienzan cuatro años antes del
nacimiento de Platón. En ellas se enfrentan Atenas y Esparta, con sus
respectivos aliados, por el liderazgo de
la Magna Grecia; pero sobre todo
representan la lucha entre dos formas de entender la sociedad: la democracia y
la aristocracia. Después de más de treinta años acaba la guerra con la victoria
de Esparta y Atenas entra en decadencia.
Esparta impone
en Atenas el gobierno de los Treinta
tiranos, entre los que se
encontraban familiares y amigos de Platón. Él mismo fue invitado a formar parte
del gobierno pero decide mantenerse al margen al darse cuenta de la violencia y
corrupción de sus dirigentes.
El
descontento general lleva a una guerra civil que tiene como consecuencia
la reinstauración de la democracia. Pero esta vez se trata de un burdo
simulacro de la democracia de Pericles: el caos, la demagogia y la corrupción
se instalan en Atenas. En este contexto
se produce la injusta condena a muerte de Sócrates (399 a. C), acusado
de adorar a dioses falsos y corromper a los jóvenes, pero en realidad no era
más que venganza.
Es
entonces cuando Platón funda la Academia, una escuela filosófica que puede
ser considerada un antecedente de las actuales universidades, pero también un
centro de formación de futuros gobernantes.
El proyecto
filosófico de Platón es la construcción de un Estado justo en el que la muerte
de Sócrates hubiera sido imposible. Su proyecto, como aparece en la Carta VII,
consiste en una reforma radical de la sociedad, que solo cree posible si
gobiernan los filósofos, los que han sido educados en el bien y la justicia y
los únicos capaces de acabar con la ignorancia y la corrupción de los políticos
que gobiernan los Estados de la época que le tocó vivir.
En tres
ocasiones quiso poner en práctica sus ideas políticas en Siracusa, pero con
consecuencias catastróficas para Platón.
Cultural
La crisis política y económica influye en el
ámbito cultural:
- En arquitectura, ya no se acometen las
grandes obras de la época de Pericles, como el Partenón.
- En literatura, sólo las comedias de Aristófanes
se acercan a las grandes tragedias griegas de Esquilo, Sófocles o
Eurípides. En su obra, Las Nubes, critica a Sócrates haciéndole parecer un necio
y un charlatán.
- En el ámbito de la historiografía, destaca
Jenofonte. Este autor narra la
condena de Sócrates, y alguna de las guerras del Peloponeso.
- La oratoria y retórica alcanzan un relieve
extraordinario con Demóstenes e Isócrates, respectivamente.
- Y en la escultura, Praxíteles, Escopas
y Lisipo introducen el “estilo bello” que rompe con el estilo
clásico (equilibrio, armonía, adaptación a un canon rígido) y que se
caracteriza por un mayor realismo, movimiento, sensualidad y expresión de
movimientos.
Filosófico
Veamos
cuáles son las influencias más significativas en el pensamiento de Platón.
- De Pitágoras
(560- ¿?), referente permanente en su obra, Platón toma:
a) la visión matemática de la materia. Platón
en su cosmología (Timeo) afirma la estructura matemática, geométrica, de
los cuatro elementos que están en el origen de la realidad sensible.
b) el dualismo antropológico: el ser
humano es un compuesto de dos realidades diferentes: el cuerpo (mortal) y el
alma (inmortal), la cual se ve obligada a transmigrar de un cuerpo a otro.
- De Parménides
(540 – 470 a.C.)
toma:
a) el dualismo
ontológico: la distinción entre lo que verdaderamente existe (el ser) y el universo
cambiante (apariencia de ser). Para Platón, las Ideas son lo que existe
de verdad y éstas van a tener las mismas característica que el ser de
Parménides (eterno, inmutable, inmóvil...).
b) el dualismo epistemológico: a los dos
tipos de realidad les corresponden dos tipos de conocimiento, racional y sensible (vía de la verdad y de la opinión en
Parménides)
- De Heráclito,
Platón toma la concepción del mundo sensible como un perpetuo fluir, si bien
con la diferencia fundamental de que para Platón se trata de un mundo que no es
auténticamente real.
- De Anaxágoras la idea de una
inteligencia ordenadora o demiurgo (Nous en Anaxágoras), de la que
procede el orden del universo. Aunque la visión de Anaxágoras es mecanicista y
la de Platón es finalista.
- De Sócrates
(470 – 399), su gran maestro, toma:
a) El
Universalismo. Frente
al relativismo moral de los sofistas, Platón recoge la convicción
socrática de que los conceptos morales se pueden fijar racionalmente mediante
definiciones generales, válidas para cualquier ser humano. Platón asigna a
estos conceptos generales el estatuto de realidades independientes y separadas
de las cosas (la Justicia en sí, el Bien en sí).
b) Intelectualismo moral: Consiste en
la identificación de la virtud con el saber. Sólo el que conoce el bien podrá
conducirse con justicia tanto en el ámbito de lo público como en el privado.
Bajo esta influencia planteará Platón la necesidad de que gobierne el filósofo.
c) El diálogo: Sócrates lo practicó
oralmente y Platón lo convirtió en un género de escritura filosófica.
- Mención
aparte merecen los sofistas (segunda mitad del siglo V a. C) por cuanto
fueron los grandes adversarios de Platón. Siguiendo a su maestro Sócrates, se
opondrá radicalmente tanto al relativismo
(no hay verdad absoluta) como al escepticismo (si hay verdad absoluta,
es imposible conocerla) de los sofistas por dejar sin contenido los conceptos
morales y políticos ("justicia", "bien", etc.) y dejándolos
reducidos a meras herramientas de persuasión que cada uno utiliza a su propia
conveniencia. Platón responsabiliza a los sofistas de ser la causa principal de
los males de la vida política ateniense.
El texto
objeto de comentario pertenece a su obra de madurez República,
que presenta la más clara y sistemática exposición de su filosofía.
2 LA FILOSOFÍA DE PLATÓN
Trataremos a continuación dos temas
centrales en la filosofía platónica:
2.1 La teoría de las ideas
2.2 La teoría ético- política
2.1 LA TEORÍA DE
LAS IDEAS
En los primeros diálogos y continuando con la búsqueda socrática de la
definición de las virtudes, las ideas son el carácter común a las acciones humanas virtuosas: el
valor, la piedad, la amistad, etc. Una vez definida esa idea (el concepto)
nos servirá de medida para juzgar acerca de la virtud moral de una acción.
En los diálogos de madurez la teoría de las ideas experimenta una
transformación fundamental: las ideas ya no son solo conceptos sino realidades, más auténticas que las
propias cosas a la que se refieren.
Podemos resumirla así:
a) Platón afirma la existencia de
dos mundos (duplica el mundo)
- Por un lado, el mundo sensible, el
mundo terrenal de las cosas particulares, dominado por el cambio continuo
(Heráclito)
Las cosas son múltiples, temporales y mutables
- Por otro, el mundo inteligible
de las ideas, eterno e imperecedero (Parménides) y que constituye “lo realmente
real”
Las ideas son únicas, eternas e inmuables
b) ¿Qué son las ideas?
- Las ideas son las esencias
de las cosas, “aquello que hace que una cosa sea lo que es”. Es decir, la idea
de “Belleza en sí” o “Justicia en sí” es aquello por lo que las cosas son
bellas o justas y por tanto son la causa
de las cosas bellas y justas.
- Las ideas son sustancias,
entidades que poseen una existencia separada de las cosas. La “Belleza en sí”
existe separada de las cosas bellas. Por lo tanto no son conceptos o
representaciones mentales.
c) ¿Cómo se conocen esos mundos?
(duplica el conocimiento)
- Las ideas son inmateriales y solo pueden conocerse por la inteligencia (noesis) lo que supone el
verdadero conocimiento (episteme). También puede considerarse episteme el razonamiento
discursivo, que es el razonamiento empleado en las matemáticas y que es
previo al conocimiento de las ideas.
- Las cosas del mundo sensible son materiales y su conocimiento solo
supone la mera opinión (doxa) ya que accedemos a él por medio de la percepción
sensible. También aquí, Platón distingue dos grados: la imaginación o
conjetura (percepción indirecta del mundo físico como las sombras, las
imágenes y los reflejos y la creencia (percepción directa de las cosas
sensibles o físicas)
(CONSULTAR EL VOCABULARIO)
En otras obras como Menón y Fedro, Platón se refiere al conocimiento
como reminiscencia y por tanto, conocer es recordar lo que nuestra alma
ha olvidado. Según narra en estas obras, hubo un tiempo en que nuestras almas
vivieron en el “mundo de las ideas”, pero al quedar encerradas en un cuerpo,
olvidaron el verdadero conocimiento. Por eso conocer es recordar.
d) ¿Existe alguna relación entre
los dos mundos?
Por muy separados que se encuentren ambos mundos, alguna relación debe
existir puesto que el mundo sensible es una copia del inteligible.
Platón utiliza el término participación para indicar que las
cosas del mundo sensible "son reales en la medida en que participan de las
ideas". En este sentido las ideas están presentes, en las cosas,
siendo la causa y el modelo.
En su obra titulada Timeo, narra el origen del mundo. El demiurgo
(un dios artesano o semidios) teniendo ante sí el mundo de las ideas y a partir
de una materia eterna modeló el mundo sensible. Primero los cuatro elementos
(aire, agua, fuego y tierra) a los que imprimió una estructura matemáticas
e) Existe una jerarquía entre las
ideas
En la cúspide se encuentra la idea de Bien que es causa (de la existencia y conocimiento) de las demás
ideas y de las cosas del mundo sensible. Le siguen las ideas éticas y estéticas
como la Bondad, la Justicia y la Belleza. A estas, las ideas matemáticas como la Unidad, Dualidad, etc; y finalmente, las ideas correspondientes a las cosas
sensibles.
f) Intención de la teoría
La teoría de las ideas tiene una intención ético-política: los gobernantes han de ser filósofos porque son los
únicos conocedores del bien y la justicia y por tanto los únicos capacitados
para gobernar. Se guían por los ideales (las ideas) y no por ambición política.
La teoría también tiene una intención científica: el objeto de la ciencia ha de ser universal y
permanente, y por eso las ideas son el objeto de la ciencia.
2.2 LA TEORÍA ÉTICO-POLÍTICA
El pensamiento de Platón tiene una
finalidad ético-política. Su concepción de realidad, conocimiento y naturaleza
humana, fundamentan la creación
de un Estado en el que reinen el bien común y la justicia. Esto sólo es posible
si gobiernan los filósofos, los más sabios y virtuosos, que se inspiran en la
contemplación del orden inmutable de las ideas. El “mito de la caverna” lo
expresa muy bien: los que consiguen escapar de ella y contemplar el sol de la
Verdad, la Justicia y el Bien, deben volver a la caverna para guiar a los que
allí continúan.
La ciudad platónica se compone de
tres estamentos sociales basados en la naturaleza humana y en la división
y especialización del trabajo.
La esencia del hombre es, sobre
todo, su alma, que está encerrada en un cuerpo. En la República, Platón establece tres “funciones” o “partes” distintas
del alma: alma racional, fuente de
conocimiento, alma irascible, fuente
de pasiones nobles y alma apetitiva,
fuente de pasiones innobles. Esta división tripartita expresa los conflictos
éticos y psíquicos que el hombre experimenta en sí mismo.
El hombre alcanza la virtud
fundamental, que es la justicia, en la armonía de las tres partes del
alma, que surge cuando “cada parte hace lo que le es propio”: prudencia o
sabiduría, valor o fortaleza y templanza, respectivamente.
El Estado es un reflejo del alma
humana (y viceversa). No todos los hombres están igualmente dotados por
naturaleza porque en cada uno predomina un alma, ni deben realizar las
mismas funciones para las que deberá ser educado en el Estado. Se trata
de una organización estrictamente jerarquizada
en la que el proceso educativo decide la tarea que cada cual ha de
realizar por el bien de la comunidad. Hay tres estamentos:
- Los gobernantes son los
filósofos que gobiernan con sabiduría y la prudencia. Han superado el proceso
educativo (música, gimnasia, matemáticas, astronomía y dialéctica) y aunque
prefieran seguir como filósofos investigando el mundo real, tendrán que
gobernar. Platón establece la alternancia entre la filosofía y el gobierno del
Estado. Se trata, por tanto, de una monarquía o aristocracia de la virtud y el
saber, no de sangre.
- Los guerreros, que se
ocupan de la defensa del Estado. También se encargan de que la clase de
productores no sea ni demasiado pobre (para evitar la rebelión) ni demasiado
rica (ya que podría ambicionar el poder político).
- Los productores, artesanos
y labradores, que proveen a todo el
Estado. Son los únicos que poseen propiedades y familia propia. Gobernantes y
guerreros no poseen propiedades ni familia. De este modo, Platón quiere evitar
los peligros de la ambición personal.
Platón elaboró también una teoría
de las formas políticas, que revela cómo el devenir histórico de los Estado
conduce a su degeneración. Así a la Aristocracia
(forma más perfecta) sucede necesariamente la Timocracia (dominio de la ambición de los guerreros). Luego la Oligarquía (gobierno de los ricos) y
más tarde la Democracia (gobierno
del pueblo en el que reina la libertad sin moderación y se desprecian las
leyes). A esta situación le sigue la Tiranía, la peor de las formas del
Estado.
3 TEXTO: EL MITO DE LA CAVERNA, REPÚBLICA, PLATÓN: Libro
VII 514a-517c
(Trad.
C. Eggers Lan). Madrid: Gredos, 1992.Libro VII(514a)
(El texto lo hemos separado en
fragmentos para facilitar su comprensión. Dicha división con títulos no aparece
en el texto original)
El tema del mito es la
educación del filósofo que tendrá que gobernar el Estado, pues es quien conoce
la realidad suprema, el Bien; y quien conoce el Bien, hace el bien
(Intelctualismo moral). La vida en la caverna
(Mundo sensible) representa el estado de
ignorancia en el que se encuentran los que no han contemplado el mundo
real de las ideas. Y la vida fuera de ella (Mundo de las ideas), el grado más
alto de conocimiento (Dialéctica) y de felicidad.
La educación consiste en el paso
de la ignorancia al conocimiento más elevado y en este recorrido, el maestro
(representado por quien libera al prisionero), guía, ayuda a recordar ,”sacar a la luz”, la verdad
que ya se encuentra en su alma (innatismo).
Descripción de la caverna
-Después de eso -proseguí- compara nuestra naturaleza respecto de su educación
y de su falta de educación con una experiencia como ésta. Represéntate hombres
en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada
abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las
piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo
delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza.
Más arriba y más lejos se halla la luz de un fuego que brilla detrás de
ellos; y entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto, junto
al cual imagínate un tabique construido de lado a lado, como el biombo que los
titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima del biombo,
los muñecos.
-Me lo imagino.
-Imagínate ahora que, del otro lado
del tabique, pasan hombres que llevan toda clase de utensilios y figurillas de
hombres y otros animales, hechos en piedra y madera y de diversas clases; y
entre los que pasan unos hablan y otros callan.
- Extraña comparación haces, y
extraños son esos prisioneros.
- Pero son como nosotros. Pues en
primer lugar, ¿crees que han visto de sí mismos, o de los otros, otra cosa que
las sombras proyectadas por el fuego en la parte de la caverna
que tienen frente a sí?
- Claro que no, si toda su vida
están forzados a no mover las cabezas.
- ¿Y no sucede lo mismo con los
objetos que llevan los que pasan del otro lado del tabique?
- Indudablemente.
- Pues entonces, si dialogaran
entre sí, ¿no te parece que entenderían estar nombrando a los objetos que pasan
y que ellos ven?
- Necesariamente.
- Y si la prisión contara con un
eco desde la pared que tienen frente a sí, y alguno de los que pasan del otro
lado del tabique hablara, ¿no piensas que creerían que lo que oyen proviene de
la sombra que pasa delante de ellos?
- ¡Por Zeus que sí!
- ¿Y que los prisioneros no
tendrían por real otra cosa que las sombras de los objetos
artificiales transportados?
- Es de toda necesidad.
Liberación de un prisionero
- Examina ahora el caso de una
liberación de sus cadenas y de una curación de su ignorancia, qué
pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado
a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz, y al
hacer todo esto, sufriera y a causa del encandilamiento fuera incapaz de
percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes. ¿Qué piensas que
respondería si se le dijese que lo que había visto antes eran fruslerías y que
ahora, en cambio está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y
que mira correctamente? Y si se le mostrara cada uno de los objetos que pasan
del otro lado del tabique y se le obligara a contestar preguntas sobre lo que
son, ¿no piensas que se sentirá en dificultades y que considerará que las cosas
que antes veía eran más verdaderas que las que se le muestran ahora?
- Mucho más verdaderas.
- Y si se le forzara a mirar hacia
la luz misma, ¿no le dolerían los ojos y trataría de eludirla, volviéndose
hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar que éstas son realmente
más claras que las que se le muestran?
- Así es.
- Y si a la fuerza se lo arrastrara
por una escarpada y empinada cuesta, sin soltarlo antes de llegar hasta la luz
del sol, ¿no sufriría acaso y se irritaría por ser arrastrado y, tras llegar a
la luz, tendría los ojos llenos de fulgores que le impedirían ver uno solo de
los objetos que ahora decimos que son los verdaderos?
- Por cierto, al menos
inmediatamente.
- Necesitaría acostumbrarse, para
poder llegar a mirar las cosas de arriba. En primer lugar miraría con mayor
facilidad las sombras, y después las figuras de los hombres y de los
otros objetos reflejados en el agua, luego los hombres y los objetos
mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el cielo y el
cielo mismo, mirando la luz de los astros y la luna más
fácilmente que, durante el día, el sol y la luz del sol.
- Sin duda.
- Finalmente, pienso, podría
percibir el sol, no ya en imágenes en el agua o en otros lugares que le
son extraños, sino contemplarlo como es en sí y por sí, en su
propio ámbito.
- Necesariamente.
- Después de lo cual concluiría,
con respecto al sol, que es lo que produce las estaciones y los años y que
gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas
que ellos habían visto.
- Es evidente que, después de todo
esto, arribaría a tales conclusiones.
- Y si se acordara de su primera
morada, del tipo de sabiduría existente allí y de sus entonces compañeros de
cautiverio, ¿no piensas que se sentiría feliz del cambio y que los
compadecería?
- Por cierto.
- Respecto de los honores y elogios
que se tributaban unos a otros, y de las recompensas para aquel que con mayor
agudeza divisara las sombras de los objetos que pasaban detrás del tabique, y
para el que mejor se acordase de cuáles habían desfilado habitualmente antes y
cuáles después, y para aquel de ellos que fuese capaz de adivinar lo que iba a
pasar,¿te parece que estaría deseoso de todo eso y envidiaría a los más
honrados y poderosos entre aquéllos? ¿O más bien no le pasaría como al Aquiles
de Homero, y «preferiría ser un labrador que fuera siervo de un hombre
pobre» o soportar cualquier otra cosa, antes que volver a su anterior modo de
opinar y a aquella vida?
-
Así creo también yo, que padecería cualquier
cosa antes que soportar aquella vida.
El regreso a la caverna del
prisionero liberado
- Piensa ahora esto: si descendiera
nuevamente y ocupara su propio asiento, ¿no tendría ofuscados los ojos por las
tinieblas, al llegar repentinamente del sol?
- Sin duda.
- Y si tuviera que discriminar de
nuevo aquellas sombras, en ardua competencia con aquellos que han conservado en
todo momento las cadenas, y viera confusamente hasta que sus ojos se
reacomodaran a ese estado y se acostumbraran en un tiempo nada breve,¿no se
expondría al ridículo y a que se dijera de él que, por haber subido hasta lo
alto, se había estropeado los ojos, y que ni siquiera valdría la pena intentar
marchar hacia arriba? Y si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿no
lo matarían, si pudieran tenerlo en sus manos y matarlo?
- Seguramente.
Interpretación de Platón
(personaje de Sócrates) a todo el mito
- Pues bien, querido Glaucón,
debemos aplicar íntegra esta alegoría a lo que anteriormente ha sido dicho,
comparando la región que se manifiesta por medio de la vista con la morada-prisión,
y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol; compara, por otro
lado, el ascenso y contemplación de las cosas de arriba con el camino del alma
hacia el ámbito inteligible, y no te equivocarás en cuanto a lo que
estoy esperando, y que es lo que deseas oír. Dios sabe si esto es realmente
cierto; en todo caso, lo que a mí me parece es que lo que dentro de lo
cognoscible se ve al final, y con dificultad, es la Idea del Bien. Una
vez percibida, ha de concluirse que es la causa de todas las cosas
rectas y bellas, que en el ámbito visible ha engendrado la luz y al
señor de ésta, y que en el ámbito inteligible es señora y productora de
la verdad y de la inteligencia, y que es necesario tenerla en vista para poder
obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público.
-
Comparto tu pensamiento, en la medida que me es
posible.
4 SIMBOLOGÍA DEL MITO DE LA CAVERNA
INTERPRETACIÓN ONTOLÓGICA
Y EPISTEMOLÓGICA
|
SÍMBOLOS DEL MITO
|
INTERPRETACIÓN
|
|
|
TIPO
DE REALIDAD
|
TIPO DE SABER
|
|
MUNDO SUBTERRÁNEO
|
MUNDO
SENSIBLE
O
MUNDO FÍSICO
|
OPINIÓN
Conocimiento superficial, poco fiable, basado en
los sentidos.
|
|
Sombras
en el fondo de la caverna
|
Imágenes, reflejos de los objetos.
Mitología, poesía, ficciones en general.
Mínimo grado de realidad
|
Conjetura
o imaginación
percepción indirecta.
Grado
inferior de conocimiento
|
|
Objetos, figurillas y todas las cosas de la caverna
|
Objetos sensibles, naturales y artificiales.
Más
reales que las imágenes.
|
Creencia, percepción directa.
Supone
mayor conocimiento que la conjetura o imaginación.
|
|
Fuego
y luz del fuego
|
el sol,
causa de la existencia del M.S. sensible y de su conocimiento
|
|
MUNDO EXTERIOR
|
MUNDO
INTELIGIBLE
O
MUNDO DE LAS IDEAS
|
EPISTEME O CIENCIA
Conocimiento de
la esencia de la realidad basado en la razón, objetivo y universal.
|
|
Las sombras y reflejos en el agua de las cosas exteriores
|
Los conceptos matemáticos
eternos e inmutables pero no son las ideas. Representan la antesala
del mundo de las ideas
|
Razonamiento
discursivo.
Conocimiento matemático.
|
|
Las cosas en el exterior
de la caverna y, por la noche, la luna y los astros
|
las Ideas (jerarquizadas)
Ideas de cosas sensibles
Ideas matemáticas
Ideas éticas y estéticas
|
Inteligencia
o intuición pura
Conocimiento de las ideas, consistente en
captar o comprender la auténtica realidad.
Dialéctica
|
|
El sol del mundo exterior
|
La idea
de Bien
Causa
de la existencia de todo cuanto existe
Causa
de la verdad y la ciencia
Causa
del bien privado (moral) y público
(político).
|
|
|
|
|
INTERPRETACIÓN ÉTICO-POLÍTICA
|
SÍMBOLOS DEL MITO
|
INTERPRETACIÓN
|
|
Los prisioneros encadenados en la caverna
La liberación del prisionero no es
deseada: “si le forzáramos”, “si a la fuerza se le
arrastrara”
|
Somos nosotros. Nos sentimos cómodos siendo
manipulados y consideramos verdaderas las creencias y opiniones sin haberlas
sometido a la crítica. Las cadenas, e incluso la caverna representan el
refugio del hombre inseguro y temeroso que no se atreve a pensar por sí
mismo.
La educación representa el proceso de liberación.
Pasar del conocimiento sensible (de las apariencias) al inteligible (lo
auténtico y verdadero) no es
fácil, tampoco lo es ser crítico y
pensar. Eso implica conocimiento, reflexión y responsabilidad; implica liberarse del pensamiento único o
“religión civil”; implica libertad.
|
|
Hombres que portan toda clase de objetos tras el biombo y proyectan
sombras.
|
Platón puede estar refiriéndose a los sofistas y políticos educados
por ellos: “hábiles engañadores”, manipuladores a quienes solo le interesa el
beneficio propio.
|
|
El prisionero liberado debe
volver a la caverna
|
El filósofo no puede dedicarse a lo que desea, la contemplación de
las ideas. Tiene una obligación moral y política; y por eso debe gobernar
(“por la persuasión o por la fuerza”) con justicia y por el bien común.
|
|
El prisionero liberado vuelve a la caverna y podría
ser perseguido y asesinado por sus
compañeros
|
Referencia a Sócrates, “el hombre más bueno y justo que había
conocido”, a su condena y muerte por
mostrar la verdad a los demás.
Quien se sale del pensamiento único, quien desvela la verdad que los
demás no quieren ver suele ser
considerado un traidor.
|
|
|
|
|
|
|
5 VOCABULARIO
DE PLATÓN
ALMA. Platón defiende el dualismo antropológico,
según el cual el ser humano es un compuesto de un alma inmaterial e inmortal, y
de un cuerpo material y mortal. El alma es para Platón el principio que infunde
vida al cuerpo, y también es la sede de la razón, pues su función propia es el
conocimiento de la verdad. Influenciado por los pitagóricos, defiende que el
alma ha tenido una existencia anterior, y que tiene que liberarse del cuerpo,
que constituye su prisión, y purificarse a través del conocimiento. Platón
acaba distinguiendo tres partes del alma: la racional (razón), la irascible
(ánimo) y la concupiscible (apetito). De ellas sólo la primera es inmortal dado
que es la única independiente del cuerpo.
CIENCIA. Con esta expresión se traduce el término
griego episteme, que se contrapone a
la simple opinión o doxa. La ciencia
o el saber (episteme) es siempre para
Platón conocimiento de lo auténticamente real, de la esencia eterna e inmutable
de la realidad, esto es, de las Ideas; es, por tanto, universal y objetiva, y
sólo puede ser alcanzada por media de la razón, y no mediante los sentidos, a
partir de los cuales sólo podemos elaborar opiniones (doxa) acerca de las cosas del mundo sensible. Platón distingue
dentro de la ciencia dos niveles de conocimiento: el pensamiento discursivo (o matemáticas) y la inteligencia.
COGNOSCIBLE.- Con la expresión “lo cognoscible” Platón
está refiriéndose al ámbito inteligible, constituido por los objetos
matemáticos y fundamentalmente las Ideas
(lo que es objeto de la ciencia).
CONJETURA (eikasía). - Es el grado inferior de conocimiento. Es el conocimiento
que tiene por objeto las sombras, imágenes y reflejos de las cosas sensibles;
Platón se refiere al conocimiento propio de la mitología, las narraciones históricas, las invenciones
de los poetas, y las ficciones en general. Es un tipo de conocimiento engañoso,
no fiable. Las cosas de las que trata este conocimiento no son perceptibles, ya
que se basa en lo que otros ven y oyen. Los prisioneros en el mito de la
caverna se encuentran en estado de conjetura hasta que son liberados de sus
cadenas.
CONOCIMIENTO.- Platón distingue dos tipos: el sensible,
que es imperfecto y engañoso y sólo nos muestra la apariencia de la realidad,
por lo que sólo me permite dar opiniones; y el intelectual, que es el verdadero
y el único que me conduce a la ciencia, porque se basa en la razón y no en los
sentidos.
CREENCIA (pistis).- Es el conocimiento
de los objetos sensibles, directamente
perceptibles (coincide con la percepción). Quien lo considera como el verdadero
conocimiento queda anclado en el mundo de las apariencias. En el mito de la
caverna cuando el prisionero es liberado y ve las figurillas pasaría del estado
de conjetura al estado de creencia. Hay más verdad en el estado de creencia
(conocimiento directo de la realidad física) que en la conjetura (conocimiento
indirecto de la realidad física).
DESCENSO
DE NUEVO A LA CAVERNA: El
que ha accedido a una vida y conocimiento superiores se compadece de la triste
existencia de sus antiguos compañero, de ahí que decida descender para
enseñarles la verdad. Es la imagen del filósofo que decide gobernar (el
verdadero político es un educador de la masa).
EDUCACIÓN. Es el proceso o camino que debe seguir el
alma desde el mundo físico al mundo de las Ideas, de modo que acabe centrándose
en el estudio de las esencias eternas e inmateriales, donde hallará el
conocimiento de la verdad y el Bien. Para ello hay que conseguir que el alma
aparte su mirada de lo sensible y material, donde tan sólo hallará opiniones.
En el texto que nos ocupa la educación del alma consiste en salir de la caverna
y contemplar el exterior. Sin embargo, sólo las mejores naturalezas deberán ser
educadas en este sentido, para que asuman posteriormente la misión de gobernar.
La educación está, por tanto, subordinada a los fines de la política.
ENCANDILAMIENTO: Platón describe dos tipos de
encandilamiento que sufre el prisionero liberado, el que se sufre al pasar de
un sitio oscuro a otro luminoso y el que
experimentamos en la situación contraria. El efecto es muy parecido pero son
diferentes. Con el primero se refiere Platón a la dificultad que resulta al
desprendernos de los sentidos para acostumbrarnos a lo intelectual. Con el
segundo, sin duda está refiriéndose a
Sócrates que en el proceso se comportó de una manera torpe por su falta de
costumbre en argumentar sobre las “sombras” de la justicia ante los ignorantes
que no conocían la Justicia en sí misma.
ESCARPADA
Y EMPINADA CUESTA: El
costoso y difícil tránsito de la opinión a la ciencia o verdadero conocimiento.
Se trata de la educación misma, que nunca es fácil y está repleta de
obstáculos, por lo que no es accesible a cualquiera.
IDEAS O FORMAS. (eidos en griego).
Las Ideas son realidades inmateriales, eternas, inmutables, sólo accesibles a
la inteligencia o razón (“ámbito
inteligible” en el texto), que constituyen las esencias, modelos perfectos
e ideales que las cosas sensibles imitan o copian de forma imperfecta. Las
Ideas son, por tanto, la causa del ser de las cosas sensibles, las cuales
participan de ellas. Las Ideas existen con independencia de los hombres
(subsisten). Son la realidad “en sí y
por sí” porque la causa de su existencia no se encuentra en otro ser como
ocurre con los seres físicos que son en cuanto que imitan o participan de las
Ideas (es decir, la Idea de Belleza es la belleza absoluta, en cambio un cuerpo
es bello por otro, por imitar o participar de la Idea).
Según
Platón, están jerarquizadas. En el orden inferior están las ideas de las cosas
sensibles (hombre, árbol, caballo…); un poco más arriba están las ideas
matemáticas (igualdad, triángulo, par…); por encima de éstas están las ideas de
justicia, belleza, ser y unidad; y, por encima de todas, está la idea del Bien.
IDEA DEL BIEN. La Idea
más importante y difícil de conocer. Su importancia la expresa Platón en
el mito de la caverna asemejándola a la que el Sol tiene en el mundo sensible. Platón le atribuye una triple
función:
a) función ontológica: es la causa de la existencia de todo lo bueno de
las cosas (En el texto se dice que es la “causa de todas las cosas rectas y
bellas”, es decir de todas las cualidades positivas o buenas de las cosas)
b) función epistemológica: es la causa de la verdad y la ciencia
(“señora y productora de la verdad y de la inteligencia”).
c) función ética y política: porque sólo quien tiene conocimiento del
Bien puede realizarlo a nivel ético, siendo una buena persona, o político,
siendo un buen gobernante. (Dice el texto: “ y que es necesario tenerla en
vista para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público”)
IGNORANCIA. Ausencia de conocimiento en el que se
encuentran los que sólo conocen el ámbito de lo sensible. Esto les ocurre a los
prisioneros de la caverna; su desconocimiento de la auténtica realidad les
lleva a sentirse cómodos en su mundo y a resistirse a abandonar su ignorancia.
INTELIGENCIA (noesis).- Consiste en el conocimiento de las Ideas y especialmente de la Idea
del Bien. El alma intelige cuando capta o comprende las Ideas. En el texto el
prisionero liberado al salir de la caverna y después de pasar por el
pensamiento discursivo (mira las sombras y reflejos de las cosas exteriores que
le son más fácilmente cognoscibles), pasa a contemplar las Ideas (“los hombres
y objetos mismos”, “los astros y la luna”), finalmente la Idea de Bien (“el
sol”). Para que el alma pueda conocer
las Ideas es necesario que el Bien las ilumine. Es decir, para Platón el Bien
es la causa de todo conocimiento o verdad (fundamento epistemológico); sin el
Bien que ilumina las Ideas el alma no podría contemplarlas.
INTELIGIBLE.- El “ámbito
inteligible” es el ámbito de las
Ideas, éstas se pueden inteligir o comprender racionalmente frente a los seres físicos que se pueden
captar a través de los sentidos (de ahí que Platón les denomine ámbito sensible
o visible). Hay que tener en cuenta que lo inteligible abarca también a los
conceptos matemáticos, que siendo también inmateriales, eternos e inmutables
constituyen un nivel de realidad inferior a las Ideas.
LO PRIVADO.- Se refiere a la ética. El ámbito privado es el ámbito ético. Dice
Platón que para obrar con sabiduría en “lo privado” se necesita conocimiento de
la Idea del Bien porque solo el que conoce el Bien puede ser una persona buena
y justa (el intelectualismo moral socrático que recoge Platón).
LO PÚBLICO.- Se
refiere a la política. El ámbito público es el ámbito político. Dice Platón que
para obrar con sabiduría en lo público se necesita conocimiento de la Idea del
Bien porque solo el que conoce el Bien puede ser un buen gobernante (es el
intelectualismo socrático llevado a la política). La preocupación fundamental de Platón en su diálogo República era definir un estado fuerte,
muy organizado y planificado. El estado debe procurar el bienestar de todos,
debe organizarse para atender a sus principales necesidades: producción,
defensa y gobierno (de ahí los tres estamentos sociales: productores, soldados
y gobernantes). Cuando en el estado cada clase social cumple con su función hay
justicia (armonía social).
OPINIÓN.- Habla el texto del “tipo de
sabiduría existente allí” refiriéndose a la caverna. Con esta expresión
Platón se refiere a la opinión (doxa).
Se trata de un conocimiento superficial, poco fiable, que tiene como fuente no
la razón, sino los sentidos. El objeto de la opinión son las apariencias, las
cosas materiales y cambiantes del mundo sensible. Forman parte de la opinión la
conjetura y la creencia. En el mito de la caverna la opinión está representada por
la visión de las cosas del interior de la caverna (sombras y figurillas que
desfilan).
PENSAMIENTO DISCURSIVO (dianoia).- Es el conocimiento de los objetos matemáticos o matemática. Es
considerado ciencia en cuanto que es intelectual y sirve de preparación para
que el alma pueda comprender posteriormente las Ideas. En el texto, cuando el
prisionero liberado sale al exterior de la caverna primero “miraría con mayor
facilidad las sombras y después las figuras de los hombres y de los otros
objetos reflejados en el agua”, esto es, los objetos matemáticos.
Posteriormente el alma estaría preparada para contemplar o comprender las Ideas
(“los hombres y objetos mismos”, “los astros y la luna”), finalmente la Idea de
Bien (“el sol”).
PRISIONEROS: Alude a la condición misma del hombre al
estar inexorablemente apresado por los sentidos. La mayoría de la humanidad
permanece toda su vida presa del error, de los prejuicios, de la manipulación,
mientras que una minoría consigue liberarse y hacerse filósofo.
REAL.- Expresión con dos sentidos.
1.- La auténtica realidad son las Ideas
frente a los seres físicos que son pura apariencia o falsa realidad (realidad/apariencia)
2.- Pero este término puede aparecer en una
oración comparativa y entonces tiene un sentido relativo. Por ejemplo, cuando
se dice que los seres sensibles son más reales que sus sombras. En este caso
quiere decir que son superiores ontológicamente.
SABIDURÍA.- O también prudencia, es la virtud propia de los gobernantes y
consiste en el conocimiento de las Ideas, especialmente en el conocimiento del
Bien. Es fundamental para el buen gobierno de la polis porque sólo el que
conoce el bien puede realizarlo en “lo privado” y en “lo público” (Esto es
herencia del intelectualismo socrático).
SERES SENSIBLES.- Las cosas de este mundo, es decir los
seres materiales, cambiantes, particulares y contingentes. Pueden ser naturales
(árbol, hombre, caballo) o artificiales (papel, lápiz, camisa…). Son copias de
las ideas a las que imitan y de las que participan. En el texto “los utensilios
y figurillas” son los seres físicos o sensibles.
SOMBRAS.- Son los objetos de conocimiento de la conjetura y representan el
grado inferior de conocimiento. Las sombras son reflejos o copias de los
utensilios y figurillas. Si los utensilios y figurillas representan los seres
físicos entonces su sombra es la realidad física representada, diferida,
contada por otros, imaginada. Aquí la realidad física no es ni percibida.
VERDAD.- Se refiere al conocimiento verdadero que es el que se obtiene a
través de la razón y es el que me lleva a las Ideas. En el texto viene
simbolizado por la luz, a mayor luz más conocimiento y verdad. La oscuridad, en
cambio, simboliza la ignorancia.
6 RELACIÓN CON OTRO AUTOR Y VALORACIÓN DE SU ACTUALIDAD
Si el
pensamiento fundamental de Platón es la teoría de las ideas, nos parece
oportuno hablar aquí de la crítica que Aristóteles, discípulo de Platón,
hace a dicha teoría en su Metafísica.
6.1 Crítica a la teoría de las ideas
Según
Aristóteles, la teoría de las Ideas parte de la búsqueda por parte de Sócrates
de definir los conceptos morales. Platón extiende la definición a todas las
cosas y les otorga un existencia independiente y separada (sustancias)
llamándolas ideas (esencias).
Toda la
crítica de Aristóteles se centra en estos puntos: el carácter separado
de las ideas y en no conseguir explicar lo que se había propuesto con esta
teoría, el devenir y la pluralidad del mundo sensible.
Dice
Aristóteles que las esencias, lo que las
cosas son, tienen que estar presentes en las cosas y no separadas de ellas.
Lo que Platón ha conseguido es duplicar el mundo y de ese modo ha duplicado la
dificultad porque además de explicar el mundo físico tiene que explicar el
mundo de las ideas.
Además, la
teoría de las ideas no consigue explicar adecuadamente el devenir
y la multiplicidad de las cosas del mundo sensible. Le parecen
confusos tanto la figura mitológica del Demiurgo como el concepto de “participación” para explicar la
relación entre los dos mundos.
6.2 Aportación aristotélica
Para
profundizar en esta crítica debemos conocer el concepto de sustancia y la
explicación del movimiento aristotélicos.
Aristóteles
introduce un concepto nuevo de sustancia que permite explicar lo que no pudo su
maestro. Y de este modo, el mundo físico recobra la realidad.
El ser (lo
real) en sentido fundamental, primero y principal es la sustancia primera:
La sustancia primera es lo verdaderamente
real: los seres individuales y concretos, múltiples y sometidos al cambio, como
por ej.: Sócrates o este caballo.
La
sustancia se compone de materia y forma (Teoría hilemórfica).
- La materia es “aquello de lo que está
hecho” un ser concreto. Por ej: “esta carne y estos huesos”. Sin embargo, esta
materia no es pura materia porque los
huesos o la carne tienen una forma determinada. Por eso Aristóteles habla de
una materia primera que es
completamente informe y es lo que individualiza la forma/especie.
- La forma es la esencia de la cosa: “lo que le hace ser”. Por ej.: “un ser humano”.
La forma es la especie o el género.
También llamada por Aristóteles, sustancia
segunda. La forma es eterna e inmutable.
Por tanto,
Aristóteles admite la existencia de las esencias
platónicas (Ideas), pero no su existencia separada sino “forma
embebida en la materia”.
Este nuevo
concepto de sustancia también permite a Aristóteles explicar el cambio. Los
individuos concretos, sustancias primeras, están sometidos al cambio que puede
ser accidental o sustancial. Ahora bien en todo cambio hay algo que permanece y
algo que cambia:
- El cambio accidental no afecta al
individuo concreto (la sustancia permanece) salvo en la cantidad, cualidad o
traslación: Sócrates engorda, se hace viejo o viaja a Atenas.
- El cambio sustancial, la generación o corrupción
(nacimiento o muerte). En este tipo de cambio, lo que permanece no es la
sustancia (el individuo) sino la materia
primera; y lo que cambia es el ser
sustancial. Así, por ejemplo, la semilla “pasa a ser” un árbol y el árbol “pasa a ser” cenizas.
6.3 Valoración de la actualidad del pensamiento de Platón
El mito de la
caverna ha suscitado interés a lo largo de toda la historia del pensamiento.
- Especialmente
se ha entendido en el sentido de que habitualmente vivimos en un mundo de
apariencia en el que a través de lo que llamamos la sociedad de la
información y de la imagen, creemos conocer la verdad de todo. Platón nos
enseña en este mito que debemos desconfiar del conocimiento fácil y ser
críticos desterrando la superstición, el dogmatismo y la credulidad. Los
individuos encerrados en la caverna son como nosotros, dice Platón. Y es que
igual que ellos, con frecuencia nos dejamos engañar por los discursos de los
políticos, los titulares de la prensa, las imágenes de la publicidad, sin
darnos cuenta que la verdad queda fuera y priman los intereses particulares.
- En cuanto al proyecto
político de Platón, diremos que ha sido elogiado y combatido a lo largo de
la historia y disfruta en sus líneas generales de una permanente actualidad que
no ha sido reconocida a ningún otro filósofo.
El proyecto de
Platón de una sociedad en la que el objetivo fundamental es la justicia, la felicidad o el bien común y
no la libertad, ha tenido detractores y partidarios a lo largo de la historia.
Entre las críticas más duras e influyentes que se han hecho al proyecto de
Platón está la del filósofo austriaco del s.XX Karl Raimund Popper en su libro titulado “La sociedad abierta y sus enemigos”.
Popper crítica
duramente la sociedad de Platón a la que califica de tiranía totalitaria: una
sociedad autárquica, tribal, dividida en
rígidos estamentos sociales en los que unos dirigen (la clase privilegiada) y
otros obedecen, sin disensiones
políticas, ni libertades individuales que quedan anuladas en nombre de la
justicia y la armonía social.
Sin embargo, el
pensamiento marxista, ha visto en el proyecto político de Platón, el intento de
una sociedad en el que la justicia prime sobre la libertad.
Platón excluye de su proyecto político la existencia de clases privilegiadas o
de ricos y pobres, elimina la propiedad privada y propone la igualdad entre
hombres y mujeres, incluso en la clase militar o de los gobernantes.
Según el
marxismo en las sociedades en las que prima la libertad hay enormes
desigualdades sociales, económicas y culturales entre los ciudadanos, fomentan
la división de clases sociales y la propiedad es sólo privilegio de unos
cuantos (los capitalistas) siendo imposible la justicia.
Anexo 1: Temática del texto
(Aquí
tienes la explicación de todo el tema del mito. En el apartado 2b del examen de
selectividad solo explicarías el tema del fragmento a comentar, atendiendo
tanto al plano onto-epistemológico como al ético-político)
No sería erróneo decir que el mito de
la caverna (libro VII de la República),
por su riqueza simbólica contiene todo el pensamiento de Platón, tanto en sus
aspectos onto-epistemológicos como en los ético-políticos.
El mito, es sobre todo, una
alegoría sobre la educación del filósofo
que es descrita como un ascenso a través de diversas formas de conocimiento. La
imaginación y la creencia son formas del conocimiento engañoso de
los sentidos, por lo tanto, no suponen un verdadero conocimiento de la
realidad. La percepción sensible, ya sea directa (creencia), o indirecta
(imaginación) se limita a la mera opinión (doxa). El resultado es una
visión de la realidad falsa. El mito lo expresa describiendo la extraña
situación en que se encuentran los prisioneros dentro de la caverna, que al
considerar reales las percepciones sensibles viven en un mundo de imágenes y
sombras.
La educación del filósofo exige la
superación de estas etapas de conocimiento. Existe otra forma de conocer el
mundo que es más segura, el conocimiento racional o ciencia (episteme).
Esta vía de conocimiento nos permite acceder a la verdadera realidad. Por eso
el prisionero es liberado y obligado a salir de la caverna. Sin embargo, no es
fácil comprender la realidad. Primero, tendrá que ejercitarse en el estudio de
los conceptos matemáticos y de los razonamientos deductivos. Las matemáticas
suponen la antesala del verdadero conocimiento que es la dialéctica. El mito lo
expresa describiendo la costosa, sufrida y dolorosa liberación del prisionero
hacia la salida de la caverna; que incluso, una vez fuera, tendrá que empezar
por contemplar el mundo exterior reflejado en el agua (los objetos
matemáticos).
Finalmente, el estudio de la dialéctica,
única y verdadera forma de conocimiento permite acceder a la realidad. El
prisionero descubre el mundo real fuera de la caverna y contempla el sol. Por
medio de la dialéctica, ciencia de las ideas, el filósofo comprende la
estructura del mundo real, un mundo de esencias (Ideas), y sobre todo, el
sentido y la finalidad de este mundo que no es otro que el bien común y la
justicia.
Como puede observarse, el mito de
la caverna, tiene una finalidad
ético-política.
El filósofo, por medio de la educación, se ha liberado de las imágenes y
creencias de la caverna. Desde un punto de vista ético-político, estas no son
más que las ideologías y falsas creencias que pretenden ocultar la verdadera
realidad. Esos hombres ocultos tras el biombo de la caverna, que manipulan las
sombras proyectadas en el muro, son los políticos
y sofistas (hábiles embaucadores) que
buscan más el interés propio que el bien de la comunidad. Por eso el prisionero
ha de regresar a la caverna, al estado
democrático ateniense que se corrompe y tiende a la tiranía, la peor de las
formas de gobierno. Aunque le cueste la vida, como le ocurrió a Sócrates. A
pesar de haber encontrado la felicidad en la filosofía, el filósofo tiene que
gobernar, por la persuasión o por la fuerza, porque el Estado platónico no
pretende la felicidad de unos pocos sino la de todo el Estado. Sólo si
gobiernan los filósofos, con sabiduría y prudencia, reinarán el bien común y la justicia.
Anexo 2: Modelo del
apartado 2c del examen de selectividad (Justifica el texto desde la filosofía
del autor)
(Después de comentar el texto que nos pongan
sobre el mito de la caverna, debemos empezar aquí rematando el mito de la
caverna, o sea hablar de ello en general. Por ejemplo, si te ponen el texto
donde se habla de la creencia -“el prisionero ve las figurillas”-, en 2b hemos
tenido que explicar qué significan las figurillas, qué es la creencia, etc.
Después en 2c hay que hablar en general del mito de la caverna: lo que
significan todos los elementos, qué pretende explicar Platón con el mito, etc.
Y después lo que sigue a continuación...)
Todo esto adquiere sentido al situarlo en el
marco de la filosofía general de Platón. Hay que recordar aquí que Platón es,
ante todo, un pensador político y la República,
a la que pertenece este texto, está dedicada a diseñar el Estado ideal, el Estado justo. Para Platón, el Estado justo ha de
ser un Estado jerarquizado en tres clases sociales sobre la base de las
capacidades naturales, especialmente intelectuales, de cada uno de sus
miembros. Los menos capacitados serán los productores (campesinos, artesanos,
comerciantes), después vendrán los guardianes (cuya función es defender la polis) y, por último, los más
capacitados, los sabios, que serán los gobernantes (ocupados de promover el
bien común). Estos tres grupos sociales se corresponden, según Platón, con las
tres partes del alma. En los artesanos predomina el alma concupiscible
(apetito), en los guerreros el alma irascible (ánimo) y en los gobernantes el
alma racional (razón). La justicia en el
Estado será la armonía social,
que surge cuando cada clase social realiza la función que le corresponde, y la
realiza de modo adecuado, por poseer la virtud que le es propia: prudencia o
sabiduría en el caso de los gobernantes, fortaleza o valor en el de los
guardianes, y moderación o templanza (control de los deseos y aceptación del
orden social) por parte de los productores. En consecuencia, el Estado justo
será aquél en el que gobiernen los
sabios, los filósofos.
Así pues, y retomando el hilo de nuestra
exposición, para Platón, un Estado sólo
será justo si el gobernante conoce el Bien, puesto que sólo el conocimiento del
Bien capacita “para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo
público”. El conocimiento del Bien es la culminación de todo saber, tanto
teórico como práctico. Quien conoce el Bien (que es el fundamento de todo orden)
conoce el orden y la estructura de todo lo real (conocimiento teórico), y a la
vez sabe cómo plasmar ese orden en el ámbito privado o de la moral, y en el
ámbito público o de la política (conocimiento práctico). Por eso el filósofo,
que es el único que alcanza este conocimiento, es el único capacitado para
gobernar. Al igual que para dirigir bien un navío hay que tener conocimientos,
también hay que tenerlos para dirigir bien el navío del Estado. Platón se
convierte, así, en defensor del intelectualismo
moral y político: la sabiduría acerca de lo que es el Bien nos hace
moralmente buenos (intelectualismo moral),
y los que poseen esa sabiduría están destinados de forma natural a dirigir la
ciudad y los destinos de los demás (intelectualismo
político).