1 oct 2014

PLATÓN (427-347 a. de C.)



Historia de la Filosofía 2014-2015

PLATÓN (427-347 a. de C)

1 CONTEXTO HISTÓRICO, CULTURAL Y FILOSÓFICO DE PLATÓN

Histórico
Después de la victoria contra los persas en las Guerras Médicas, Atenas se convierte en la potencia hegemónica del Mediterráneo. El siglo V será conocido como el siglo de Pericles, porque gobierna la democracia durante treinta años y  Atenas se convierte en el centro cultural y filosófico de la época.
Esta situación cambiará radicalmente con las Guerras del Peloponeso, que comienzan cuatro años antes del nacimiento de Platón. En ellas se enfrentan Atenas y Esparta, con sus respectivos aliados,  por el liderazgo de la Magna Grecia;  pero sobre todo representan la lucha entre dos formas de entender la sociedad: la democracia y la aristocracia. Después de más de treinta años acaba la guerra con la victoria de Esparta y  Atenas entra en decadencia.
Esparta impone en  Atenas el gobierno de los Treinta tiranos, entre los que se encontraban familiares y amigos de Platón. Él mismo fue invitado a formar parte del gobierno pero decide mantenerse al margen al darse cuenta de la violencia y corrupción de sus dirigentes.
El descontento general lleva a una guerra civil que tiene como consecuencia la reinstauración de la democracia. Pero esta vez se trata de un burdo simulacro de la democracia de Pericles: el caos, la demagogia y la corrupción se instalan en Atenas. En este contexto  se produce la injusta condena a muerte de Sócrates (399 a. C), acusado de adorar a dioses falsos y corromper a los jóvenes, pero en realidad no era más que venganza.
Es entonces cuando Platón funda la Academia, una escuela filosófica que puede ser considerada un antecedente de las actuales universidades, pero también un centro de formación de futuros gobernantes.
El proyecto filosófico de Platón es la construcción de un Estado justo en el que la muerte de Sócrates hubiera sido imposible. Su proyecto, como aparece en la Carta VII, consiste en una reforma radical de la sociedad, que solo cree posible si gobiernan los filósofos, los que han sido educados en el bien y la justicia y los únicos capaces de acabar con la ignorancia y la corrupción de los políticos que gobiernan los Estados de la época que le tocó vivir.
En tres ocasiones quiso poner en práctica sus ideas políticas en Siracusa, pero con consecuencias catastróficas para Platón.

Cultural
La crisis política y económica influye en el ámbito cultural:
- En arquitectura, ya no se acometen las grandes obras de la época de Pericles,  como el Partenón.
- En literatura, sólo las comedias de Aristófanes se acercan a las grandes tragedias griegas de Esquilo, Sófocles o Eurípides. En su obra, Las Nubes,  critica a Sócrates haciéndole parecer un necio y un charlatán.
- En el ámbito de la historiografía, destaca Jenofonte. Este autor narra la condena de Sócrates, y alguna de las guerras del Peloponeso.
- La oratoria y retórica alcanzan un relieve extraordinario con Demóstenes e Isócrates,  respectivamente.
- Y en la escultura, Praxíteles, Escopas y Lisipo introducen el “estilo bello” que rompe con el estilo clásico (equilibrio, armonía, adaptación a un canon rígido) y que se caracteriza por un mayor realismo, movimiento, sensualidad y expresión de movimientos.

Filosófico
Veamos cuáles son las influencias más significativas en el pensamiento de Platón.
- De Pitágoras (560- ¿?), referente permanente en su obra, Platón toma:
a) la visión matemática de la materia. Platón en su cosmología (Timeo) afirma la estructura matemática, geométrica, de los cuatro elementos que están en el origen de la realidad sensible.
b) el dualismo antropológico: el ser humano es un compuesto de dos realidades diferentes: el cuerpo (mortal) y el alma (inmortal), la cual se ve obligada a transmigrar de un cuerpo a otro.
- De Parménides (540 – 470 a.C.) toma:
a) el dualismo ontológico: la distinción entre lo que verdaderamente existe (el ser) y el universo cambiante (apariencia de ser). Para Platón, las Ideas son lo que existe de verdad y éstas van a tener las mismas característica que el ser de Parménides (eterno, inmutable, inmóvil...).
b) el dualismo epistemológico: a los dos tipos de realidad les corresponden dos tipos de conocimiento, racional y  sensible  (vía de la verdad y de la opinión en Parménides)
- De Heráclito, Platón toma la concepción del mundo sensible como un perpetuo fluir, si bien con la diferencia fundamental de que para Platón se trata de un mundo que no es auténticamente real.
- De Anaxágoras la idea de una inteligencia ordenadora o demiurgo (Nous en Anaxágoras), de la que procede el orden del universo. Aunque la visión de Anaxágoras es mecanicista y la de Platón es finalista.

- De Sócrates (470 – 399), su gran maestro, toma:
a) El  Universalismo. Frente al relativismo moral de los sofistas, Platón recoge la convicción socrática de que los conceptos morales se pueden fijar racionalmente mediante definiciones generales, válidas para cualquier ser humano. Platón asigna a estos conceptos generales el estatuto de realidades independientes y separadas de las cosas (la Justicia en sí, el Bien en sí).
b) Intelectualismo moral: Consiste en la identificación de la virtud con el saber. Sólo el que conoce el bien podrá conducirse con justicia tanto en el ámbito de lo público como en el privado. Bajo esta influencia planteará Platón la necesidad de que gobierne el filósofo.
c) El diálogo: Sócrates lo practicó oralmente y Platón lo convirtió en un género de escritura filosófica.

- Mención aparte merecen los sofistas (segunda mitad del siglo V a. C) por cuanto fueron los grandes adversarios de Platón. Siguiendo a su maestro Sócrates, se opondrá radicalmente tanto al relativismo (no hay verdad absoluta) como al escepticismo (si hay verdad absoluta, es imposible conocerla) de los sofistas por dejar sin contenido los conceptos morales y políticos ("justicia", "bien", etc.) y dejándolos reducidos a meras herramientas de persuasión que cada uno utiliza a su propia conveniencia. Platón responsabiliza a los sofistas de ser la causa principal de los males de la vida política ateniense.
El texto objeto de comentario pertenece a su obra de madurez República, que presenta la más clara y sistemática exposición de su filosofía.


2 LA FILOSOFÍA DE PLATÓN

Trataremos a continuación dos temas centrales en la filosofía platónica:
 2.1 La teoría de las ideas
 2.2 La teoría ético- política

2.1 LA TEORÍA DE LAS IDEAS

En los primeros diálogos y continuando con la búsqueda socrática de la definición de las virtudes, las ideas son el carácter común a las acciones humanas virtuosas: el valor, la piedad, la amistad, etc. Una vez definida esa idea (el concepto) nos servirá de medida para juzgar acerca de la virtud moral de una acción.

En los diálogos de madurez la teoría de las ideas experimenta una transformación fundamental: las ideas ya no son solo conceptos sino realidades, más auténticas que las propias cosas a la que se refieren. 
Podemos resumirla así:

a) Platón afirma la existencia de dos mundos (duplica el mundo)

- Por un lado, el mundo sensible, el mundo terrenal de las cosas particulares, dominado por el cambio continuo (Heráclito)
Las cosas son múltiples, temporales y mutables

- Por otro, el mundo inteligible de las ideas, eterno e imperecedero (Parménides) y que constituye “lo realmente real”
Las ideas son únicas, eternas e inmuables

b) ¿Qué son las ideas?

- Las ideas son las esencias de las cosas, “aquello que hace que una cosa sea lo que es”. Es decir, la idea de “Belleza en sí” o “Justicia en sí” es aquello por lo que las cosas son bellas o justas y por tanto son la causa de las cosas bellas y justas.

- Las ideas son sustancias, entidades que poseen una existencia separada de las cosas. La “Belleza en sí” existe separada de las cosas bellas. Por lo tanto no son conceptos o representaciones mentales.

c) ¿Cómo se conocen esos mundos? (duplica el conocimiento)

- Las ideas son inmateriales y solo pueden conocerse por la inteligencia (noesis) lo que supone el verdadero conocimiento (episteme). También puede considerarse episteme el razonamiento discursivo, que es el razonamiento empleado en las matemáticas y que es previo al conocimiento de las ideas.

- Las cosas del mundo sensible son materiales y su conocimiento solo supone la mera opinión (doxa) ya que accedemos a él por medio de la percepción sensible. También aquí, Platón distingue dos grados: la imaginación o conjetura (percepción indirecta del mundo físico como las sombras, las imágenes y los reflejos y la creencia (percepción directa de las cosas sensibles o físicas)

(CONSULTAR EL VOCABULARIO)

En otras obras como Menón y Fedro, Platón se refiere al conocimiento como reminiscencia y por tanto, conocer es recordar lo que nuestra alma ha olvidado. Según narra en estas obras, hubo un tiempo en que nuestras almas vivieron en el “mundo de las ideas”, pero al quedar encerradas en un cuerpo, olvidaron el verdadero conocimiento. Por eso conocer es recordar. 

d) ¿Existe alguna relación entre los dos mundos?

Por muy separados que se encuentren ambos mundos, alguna relación debe existir puesto que el mundo sensible es una copia del inteligible. Platón utiliza el término  participación para indicar que las cosas del mundo sensible "son reales en la medida en que participan de las ideas". En este sentido las ideas están presentes, en las cosas, siendo la causa y el modelo.
En su obra titulada Timeo, narra el origen del mundo. El demiurgo (un dios artesano o semidios) teniendo ante sí el mundo de las ideas y a partir de una materia eterna modeló el mundo sensible. Primero los cuatro elementos (aire, agua, fuego y tierra) a los que imprimió una estructura matemáticas

e) Existe una jerarquía entre las ideas

En la cúspide se encuentra la idea de Bien que es causa (de la existencia y conocimiento) de las demás ideas y de las cosas del mundo sensible. Le siguen las ideas éticas y estéticas como la Bondad, la Justicia y la Belleza. A estas, las ideas matemáticas como la Unidad, Dualidad, etc; y finalmente, las ideas correspondientes a las cosas sensibles.

f) Intención de la teoría

La teoría de las ideas tiene una intención ético-política: los gobernantes han de ser filósofos porque son los únicos conocedores del bien y la justicia y por tanto los únicos capacitados para gobernar. Se guían por los ideales (las ideas) y no por ambición política.
La teoría también tiene una intención científica: el objeto de la ciencia ha de ser universal y permanente, y por eso las ideas son el objeto de la ciencia.



2.2  LA TEORÍA ÉTICO-POLÍTICA

El pensamiento de Platón tiene una finalidad ético-política. Su concepción de realidad, conocimiento y naturaleza humana, fundamentan  la creación de un Estado en el que reinen el bien común y la justicia. Esto sólo es posible si gobiernan los filósofos, los más sabios y virtuosos, que se inspiran en la contemplación del orden inmutable de las ideas. El “mito de la caverna” lo expresa muy bien: los que consiguen escapar de ella y contemplar el sol de la Verdad, la Justicia y el Bien, deben volver a la caverna para guiar a los que allí continúan.

La ciudad platónica se compone de tres estamentos sociales basados en la naturaleza humana y en la división y especialización del trabajo.

La esencia del hombre es, sobre todo, su alma, que está encerrada en un cuerpo. En la República, Platón establece tres “funciones” o “partes” distintas del alma: alma racional, fuente de conocimiento, alma irascible, fuente de pasiones nobles y alma apetitiva, fuente de pasiones innobles. Esta división tripartita expresa los conflictos éticos y psíquicos que el hombre experimenta en sí mismo.
El hombre alcanza la virtud fundamental, que es la justicia, en la armonía de las tres partes del alma, que surge cuando “cada parte hace lo que le es propio”: prudencia o sabiduría, valor o fortaleza y templanza, respectivamente.

El Estado es un reflejo del alma humana (y viceversa). No todos los hombres están igualmente dotados por naturaleza porque en cada uno predomina un alma, ni deben realizar las mismas funciones para las que deberá ser educado en el Estado. Se trata de una organización estrictamente jerarquizada en la que el proceso educativo decide la tarea que cada cual ha de realizar por el bien de la comunidad. Hay tres estamentos:

- Los gobernantes son los filósofos que gobiernan con sabiduría y la prudencia. Han superado el proceso educativo (música, gimnasia, matemáticas, astronomía y dialéctica) y aunque prefieran seguir como filósofos investigando el mundo real, tendrán que gobernar. Platón establece la alternancia entre la filosofía y el gobierno del Estado. Se trata, por tanto, de una monarquía o aristocracia de la virtud y el saber, no de sangre.

- Los guerreros, que se ocupan de la defensa del Estado. También se encargan de que la clase de productores no sea ni demasiado pobre (para evitar la rebelión) ni demasiado rica (ya que podría ambicionar el poder político).

- Los productores, artesanos y labradores, que proveen  a todo el Estado. Son los únicos que poseen propiedades y familia propia. Gobernantes y guerreros no poseen propiedades ni familia. De este modo, Platón quiere evitar los peligros de la ambición personal.

Platón elaboró también una teoría de las formas políticas, que revela cómo el devenir histórico de los Estado conduce a su degeneración. Así a la Aristocracia (forma más perfecta) sucede necesariamente la Timocracia (dominio de la ambición de los guerreros). Luego la Oligarquía (gobierno de los ricos) y más tarde la Democracia (gobierno del pueblo en el que reina la libertad sin moderación y se desprecian las leyes). A esta situación  le sigue la Tiranía, la peor de las formas del Estado.





3 TEXTO: EL MITO DE LA CAVERNA, REPÚBLICA, PLATÓN: Libro VII 514a-517c
(Trad. C. Eggers Lan). Madrid: Gredos, 1992.Libro VII(514a)

(El texto lo hemos separado en fragmentos para facilitar su comprensión. Dicha división con títulos no aparece en el texto original)
El tema del mito es la educación del filósofo que tendrá que gobernar el Estado, pues es quien conoce la realidad suprema, el Bien; y quien conoce el Bien, hace el bien (Intelctualismo moral). La vida en la caverna  (Mundo sensible) representa el estado de  ignorancia en el que se encuentran los que no han contemplado el mundo real de las ideas. Y la vida fuera de ella (Mundo de las ideas), el grado más alto de conocimiento (Dialéctica)  y  de felicidad.
La educación consiste en el paso de la ignorancia al conocimiento más elevado y en este recorrido, el maestro (representado por quien libera al prisionero), guía,  ayuda a recordar ,”sacar a la luz”, la verdad que ya se encuentra en su alma (innatismo). 

Descripción de la caverna

-Después de eso -proseguí-  compara nuestra naturaleza respecto de su educación y de su falta de educación con una experiencia como ésta. Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza. Más arriba y más lejos se halla la luz de un fuego que brilla detrás de ellos; y entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto, junto al cual imagínate un tabique construido de lado a lado, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima del biombo, los muñecos.

-Me lo imagino.

-Imagínate ahora que, del otro lado del tabique, pasan hombres que llevan toda clase de utensilios y figurillas de hombres y otros animales, hechos en piedra y madera y de diversas clases; y entre los que pasan unos hablan y otros callan.

- Extraña comparación haces, y extraños son esos prisioneros.

- Pero son como nosotros. Pues en primer lugar, ¿crees que han visto de sí mismos, o de los otros, otra cosa que las sombras proyectadas por el fuego en la parte de la caverna que tienen frente a sí?

- Claro que no, si toda su vida están forzados a no mover las cabezas.

- ¿Y no sucede lo mismo con los objetos que llevan los que pasan del otro lado del tabique?

- Indudablemente.

- Pues entonces, si dialogaran entre sí, ¿no te parece que entenderían estar nombrando a los objetos que pasan y que ellos ven?

- Necesariamente.

- Y si la prisión contara con un eco desde la pared que tienen frente a sí, y alguno de los que pasan del otro lado del tabique hablara, ¿no piensas que creerían que lo que oyen proviene de la sombra que pasa delante de ellos?

- ¡Por Zeus que sí!

- ¿Y que los prisioneros no tendrían por real otra cosa que las sombras de los objetos artificiales transportados?

- Es de toda necesidad.

Liberación de un prisionero

- Examina ahora el caso de una liberación de sus cadenas y de una curación de su ignorancia, qué pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz, y al hacer todo esto, sufriera y a causa del encandilamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes. ¿Qué piensas que respondería si se le dijese que lo que había visto antes eran fruslerías y que ahora, en cambio está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente? Y si se le mostrara cada uno de los objetos que pasan del otro lado del tabique y se le obligara a contestar preguntas sobre lo que son, ¿no piensas que se sentirá en dificultades y que considerará que las cosas que antes veía eran más verdaderas que las que se le muestran ahora?

- Mucho más verdaderas.

- Y si se le forzara a mirar hacia la luz misma, ¿no le dolerían los ojos y trataría de eludirla, volviéndose hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar que éstas son realmente más claras que las que se le muestran?

- Así es.

- Y si a la fuerza se lo arrastrara por una escarpada y empinada cuesta, sin soltarlo antes de llegar hasta la luz del sol, ¿no sufriría acaso y se irritaría por ser arrastrado y, tras llegar a la luz, tendría los ojos llenos de fulgores que le impedirían ver uno solo de los objetos que ahora decimos que son los verdaderos?

- Por cierto, al menos inmediatamente.

- Necesitaría acostumbrarse, para poder llegar a mirar las cosas de arriba. En primer lugar miraría con mayor facilidad las sombras, y después las figuras de los hombres y de los otros objetos reflejados en el agua, luego los hombres y los objetos mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el cielo y el cielo mismo, mirando la luz de los astros y la luna más fácilmente que, durante el día, el sol y la luz del sol.

- Sin duda.

- Finalmente, pienso, podría percibir el sol, no ya en imágenes en el agua o en otros lugares que le son extraños, sino contemplarlo como es en sí y por sí, en su propio ámbito.

- Necesariamente.

- Después de lo cual concluiría, con respecto al sol, que es lo que produce las estaciones y los años y que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto.

- Es evidente que, después de todo esto, arribaría a tales conclusiones.

- Y si se acordara de su primera morada, del tipo de sabiduría existente allí y de sus entonces compañeros de cautiverio, ¿no piensas que se sentiría feliz del cambio y que los compadecería?

- Por cierto.

- Respecto de los honores y elogios que se tributaban unos a otros, y de las recompensas para aquel que con mayor agudeza divisara las sombras de los objetos que pasaban detrás del tabique, y para el que mejor se acordase de cuáles habían desfilado habitualmente antes y cuáles después, y para aquel de ellos que fuese capaz de adivinar lo que iba a pasar,¿te parece que estaría deseoso de todo eso y envidiaría a los más honrados y poderosos entre aquéllos? ¿O más bien no le pasaría como al Aquiles de Homero, y «preferiría ser un labrador que fuera siervo de un hombre pobre» o soportar cualquier otra cosa, antes que volver a su anterior modo de opinar y a aquella vida?

-        Así creo también yo, que padecería cualquier cosa antes que soportar aquella vida.

El regreso a la caverna del prisionero liberado

- Piensa ahora esto: si descendiera nuevamente y ocupara su propio asiento, ¿no tendría ofuscados los ojos por las tinieblas, al llegar repentinamente del sol?

- Sin duda.

- Y si tuviera que discriminar de nuevo aquellas sombras, en ardua competencia con aquellos que han conservado en todo momento las cadenas, y viera confusamente hasta que sus ojos se reacomodaran a ese estado y se acostumbraran en un tiempo nada breve,¿no se expondría al ridículo y a que se dijera de él que, por haber subido hasta lo alto, se había estropeado los ojos, y que ni siquiera valdría la pena intentar marchar hacia arriba? Y si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿no lo matarían, si pudieran tenerlo en sus manos y matarlo?

- Seguramente.

Interpretación de Platón (personaje de Sócrates) a todo el mito

- Pues bien, querido Glaucón, debemos aplicar íntegra esta alegoría a lo que anteriormente ha sido dicho, comparando la región que se manifiesta por medio de la vista con la morada-prisión, y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol; compara, por otro lado, el ascenso y contemplación de las cosas de arriba con el camino del alma hacia el ámbito inteligible, y no te equivocarás en cuanto a lo que estoy esperando, y que es lo que deseas oír. Dios sabe si esto es realmente cierto; en todo caso, lo que a mí me parece es que lo que dentro de lo cognoscible se ve al final, y con dificultad, es la Idea del Bien. Una vez percibida, ha de concluirse que es la causa de todas las cosas rectas y bellas, que en el ámbito visible ha engendrado la luz y al señor de ésta, y que en el ámbito inteligible es señora y productora de la verdad y de la inteligencia, y que es necesario tenerla en vista para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público.

-        Comparto tu pensamiento, en la medida que me es posible.



















4 SIMBOLOGÍA DEL MITO DE LA CAVERNA



 INTERPRETACIÓN                                      ONTOLÓGICA                       Y                 EPISTEMOLÓGICA
SÍMBOLOS      DEL MITO
                INTERPRETACIÓN

               
                TIPO DE REALIDAD
TIPO DE SABER

                MUNDO SUBTERRÁNEO
MUNDO SENSIBLE
O MUNDO FÍSICO
               
OPINIÓN
           Conocimiento        superficial, poco fiable, basado en los sentidos.

 Sombras en el fondo de la caverna
 Imágenes, reflejos de los objetos.

Mitología,  poesía, ficciones en general.

Mínimo grado de realidad

    Conjetura
 o imaginación

percepción indirecta.

    Grado inferior de conocimiento



 Objetos, figurillas y todas las cosas de la caverna
 Objetos sensibles, naturales y artificiales.

 Más reales que las imágenes.
      Creencia, percepción directa.

 Supone mayor conocimiento que la conjetura o imaginación.

 Fuego y luz del fuego
el sol, causa de la existencia del M.S. sensible y de su conocimiento

                MUNDO EXTERIOR
MUNDO INTELIGIBLE
O MUNDO DE LAS IDEAS
EPISTEME O CIENCIA
Conocimiento de la esencia de la realidad basado en la razón, objetivo y universal.

Las  sombras y reflejos en el agua de las cosas exteriores
Los conceptos matemáticos
eternos e inmutables pero no son las ideas. Representan la antesala del mundo de las ideas
Razonamiento  discursivo.

Conocimiento matemático.

Las cosas en el exterior de la caverna y, por la noche, la luna y los astros
                las Ideas (jerarquizadas)

Ideas de cosas sensibles
Ideas matemáticas
Ideas éticas y estéticas
Inteligencia o intuición pura
 
Conocimiento de las ideas, consistente en captar o comprender la auténtica realidad.
Dialéctica

El sol  del mundo exterior
               
La idea de Bien

 Causa de la existencia de todo cuanto existe
 Causa de la verdad y la ciencia
 Causa del  bien privado (moral) y público (político).










INTERPRETACIÓN ÉTICO-POLÍTICA
                SÍMBOLOS DEL MITO
                INTERPRETACIÓN

Los prisioneros encadenados en la caverna



La liberación del prisionero no es deseada:  “si le  forzáramos”, “si a la fuerza se le arrastrara”

Somos nosotros. Nos sentimos cómodos siendo manipulados y consideramos verdaderas las creencias y opiniones sin haberlas sometido a la crítica. Las cadenas, e incluso la caverna representan el refugio del hombre inseguro y temeroso que no se atreve a pensar por sí mismo.


La educación representa el proceso de liberación. Pasar del conocimiento sensible (de las apariencias) al inteligible (lo auténtico y verdadero)  no es fácil,   tampoco lo es ser crítico y pensar. Eso implica conocimiento, reflexión y responsabilidad;  implica liberarse del pensamiento único o “religión civil”; implica libertad.



Hombres que portan toda clase de objetos tras el biombo y proyectan sombras.


Platón puede estar refiriéndose a los sofistas y políticos educados por ellos: “hábiles engañadores”, manipuladores a quienes solo le interesa el beneficio propio.

               

 El prisionero liberado debe volver a la caverna

               
El filósofo no puede dedicarse a lo que desea, la contemplación de las ideas. Tiene una obligación moral y política; y por eso debe gobernar (“por la persuasión o por la fuerza”) con justicia y por el bien común.

                 

 El  prisionero liberado vuelve a la caverna y podría ser  perseguido y asesinado por sus compañeros
Referencia a Sócrates, “el hombre más bueno y justo que había conocido”, a su condena y  muerte por mostrar la verdad a los demás. 
      Quien se sale del pensamiento único, quien desvela la verdad que los demás no quieren ver  suele ser considerado un traidor.









5 VOCABULARIO DE PLATÓN

ALMA. Platón defiende el dualismo antropológico, según el cual el ser humano es un compuesto de un alma inmaterial e inmortal, y de un cuerpo material y mortal. El alma es para Platón el principio que infunde vida al cuerpo, y también es la sede de la razón, pues su función propia es el conocimiento de la verdad. Influenciado por los pitagóricos, defiende que el alma ha tenido una existencia anterior, y que tiene que liberarse del cuerpo, que constituye su prisión, y purificarse a través del conocimiento. Platón acaba distinguiendo tres partes del alma: la racional (razón), la irascible (ánimo) y la concupiscible (apetito). De ellas sólo la primera es inmortal dado que es la única independiente del cuerpo.

CIENCIA. Con esta expresión se traduce el término griego episteme, que se contrapone a la simple opinión o doxa. La ciencia o el saber (episteme) es siempre para Platón conocimiento de lo auténticamente real, de la esencia eterna e inmutable de la realidad, esto es, de las Ideas; es, por tanto, universal y objetiva, y sólo puede ser alcanzada por media de la razón, y no mediante los sentidos, a partir de los cuales sólo podemos elaborar opiniones (doxa) acerca de las cosas del mundo sensible. Platón distingue dentro de la ciencia dos niveles de conocimiento: el pensamiento discursivo (o matemáticas) y la  inteligencia.
COGNOSCIBLE.- Con la expresión “lo cognoscible” Platón está refiriéndose al ámbito inteligible, constituido por los objetos matemáticos y  fundamentalmente las Ideas (lo que es objeto de la ciencia).
CONJETURA (eikasía). - Es el grado inferior de conocimiento. Es el conocimiento que tiene por objeto las sombras, imágenes y reflejos de las cosas sensibles; Platón se refiere al conocimiento propio de la mitología,  las narraciones históricas, las invenciones de los poetas, y las ficciones en general. Es un tipo de conocimiento engañoso, no fiable. Las cosas de las que trata este conocimiento no son perceptibles, ya que se basa en lo que otros ven y oyen. Los prisioneros en el mito de la caverna se encuentran en estado de conjetura hasta que son liberados de sus cadenas.
CONOCIMIENTO.- Platón distingue dos tipos: el sensible, que es imperfecto y engañoso y sólo nos muestra la apariencia de la realidad, por lo que sólo me permite dar opiniones; y el intelectual, que es el verdadero y el único que me conduce a la ciencia, porque se basa en la razón y no en los sentidos.
CREENCIA (pistis).- Es el conocimiento de los objetos sensibles,  directamente perceptibles (coincide con la percepción). Quien lo considera como el verdadero conocimiento queda anclado en el mundo de las apariencias. En el mito de la caverna cuando el prisionero es liberado y ve las figurillas pasaría del estado de conjetura al estado de creencia. Hay más verdad en el estado de creencia (conocimiento directo de la realidad física) que en la conjetura (conocimiento indirecto de la realidad física).

DESCENSO DE NUEVO A LA CAVERNA: El que ha accedido a una vida y conocimiento superiores se compadece de la triste existencia de sus antiguos compañero, de ahí que decida descender para enseñarles la verdad. Es la imagen del filósofo que decide gobernar (el verdadero político es un educador de la masa).

EDUCACIÓN. Es el proceso o camino que debe seguir el alma desde el mundo físico al mundo de las Ideas, de modo que acabe centrándose en el estudio de las esencias eternas e inmateriales, donde hallará el conocimiento de la verdad y el Bien. Para ello hay que conseguir que el alma aparte su mirada de lo sensible y material, donde tan sólo hallará opiniones. En el texto que nos ocupa la educación del alma consiste en salir de la caverna y contemplar el exterior. Sin embargo, sólo las mejores naturalezas deberán ser educadas en este sentido, para que asuman posteriormente la misión de gobernar. La educación está, por tanto, subordinada a los fines de la política.

ENCANDILAMIENTO: Platón describe dos tipos de encandilamiento que sufre el prisionero liberado, el que se sufre al pasar de un sitio oscuro  a otro luminoso y el que experimentamos en la situación contraria. El efecto es muy parecido pero son diferentes. Con el primero se refiere Platón a la dificultad que resulta al desprendernos de los sentidos para acostumbrarnos a lo intelectual. Con el segundo, sin duda está  refiriéndose a Sócrates que en el proceso se comportó de una manera torpe por su falta de costumbre en argumentar sobre las “sombras” de la justicia ante los ignorantes que no conocían la Justicia en sí misma.


ESCARPADA Y EMPINADA CUESTA: El costoso y difícil tránsito de la opinión a la ciencia o verdadero conocimiento. Se trata de la educación misma, que nunca es fácil y está repleta de obstáculos, por lo que no es accesible a cualquiera.

IDEAS O FORMAS. (eidos en griego). Las Ideas son realidades inmateriales, eternas, inmutables, sólo accesibles a la inteligencia o razón (“ámbito inteligible” en el texto), que constituyen las esencias, modelos perfectos e ideales que las cosas sensibles imitan o copian de forma imperfecta. Las Ideas son, por tanto, la causa del ser de las cosas sensibles, las cuales participan de ellas. Las Ideas existen con independencia de los hombres (subsisten). Son la realidad “en sí y por sí” porque la causa de su existencia no se encuentra en otro ser como ocurre con los seres físicos que son en cuanto que imitan o participan de las Ideas (es decir, la Idea de Belleza es la belleza absoluta, en cambio un cuerpo es bello por otro, por imitar o participar de la Idea).
            Según Platón, están jerarquizadas. En el orden inferior están las ideas de las cosas sensibles (hombre, árbol, caballo…); un poco más arriba están las ideas matemáticas (igualdad, triángulo, par…); por encima de éstas están las ideas de justicia, belleza, ser y unidad; y, por encima de todas, está la idea del Bien.

IDEA DEL BIEN. La Idea  más importante y difícil de conocer. Su importancia la expresa Platón en el mito de la caverna asemejándola a la que el Sol tiene en el mundo sensible. Platón le atribuye una triple función:
a) función ontológica: es la causa de la existencia de todo lo bueno de las cosas (En el texto se dice que es la “causa de todas las cosas rectas y bellas”, es decir de todas las cualidades positivas o buenas de las cosas)
b) función epistemológica: es la causa de la verdad y la ciencia (“señora y productora de la verdad y de la inteligencia”).
c) función ética y política: porque sólo quien tiene conocimiento del Bien puede realizarlo a nivel ético, siendo una buena persona, o político, siendo un buen gobernante. (Dice el texto: “ y que es necesario tenerla en vista para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público”)

IGNORANCIA. Ausencia de conocimiento en el que se encuentran los que sólo conocen el ámbito de lo sensible. Esto les ocurre a los prisioneros de la caverna; su desconocimiento de la auténtica realidad les lleva a sentirse cómodos en su mundo y a resistirse a abandonar su ignorancia.
INTELIGENCIA (noesis).- Consiste en el conocimiento de las Ideas y especialmente de la Idea del Bien. El alma intelige cuando capta o comprende las Ideas. En el texto el prisionero liberado al salir de la caverna y después de pasar por el pensamiento discursivo (mira las sombras y reflejos de las cosas exteriores que le son más fácilmente cognoscibles), pasa a contemplar las Ideas (“los hombres y objetos mismos”, “los astros y la luna”), finalmente la Idea de Bien (“el sol”).  Para que el alma pueda conocer las Ideas es necesario que el Bien las ilumine. Es decir, para Platón el Bien es la causa de todo conocimiento o verdad (fundamento epistemológico); sin el Bien que ilumina las Ideas el alma no podría contemplarlas.
INTELIGIBLE.- El “ámbito inteligible  es el ámbito de las Ideas, éstas se pueden inteligir o comprender racionalmente  frente a los seres físicos que se pueden captar a través de los sentidos (de ahí que Platón les denomine ámbito sensible o visible). Hay que tener en cuenta que lo inteligible abarca también a los conceptos matemáticos, que siendo también inmateriales, eternos e inmutables constituyen un nivel de realidad inferior a las Ideas.
LO PRIVADO.- Se refiere a la ética. El ámbito privado es el ámbito ético. Dice Platón que para obrar con sabiduría en “lo privado” se necesita conocimiento de la Idea del Bien porque solo el que conoce el Bien puede ser una persona buena y justa (el intelectualismo moral socrático que recoge Platón).

LO PÚBLICO.- Se refiere a la política. El ámbito público es el ámbito político. Dice Platón que para obrar con sabiduría en lo público se necesita conocimiento de la Idea del Bien porque solo el que conoce el Bien puede ser un buen gobernante (es el intelectualismo socrático llevado a la política). La preocupación fundamental de Platón en su diálogo República era definir un estado fuerte, muy organizado y planificado. El estado debe procurar el bienestar de todos, debe organizarse para atender a sus principales necesidades: producción, defensa y gobierno (de ahí los tres estamentos sociales: productores, soldados y gobernantes). Cuando en el estado cada clase social cumple con su función hay justicia (armonía social).
OPINIÓN.- Habla el texto del “tipo de sabiduría existente allí” refiriéndose a la caverna. Con esta expresión Platón se refiere a la opinión (doxa). Se trata de un conocimiento superficial, poco fiable, que tiene como fuente no la razón, sino los sentidos. El objeto de la opinión son las apariencias, las cosas materiales y cambiantes del mundo sensible. Forman parte de la opinión la conjetura y la creencia. En el mito de la caverna la opinión está representada por la visión de las cosas del interior de la caverna (sombras y figurillas que desfilan).
PENSAMIENTO DISCURSIVO (dianoia).- Es el conocimiento de los objetos matemáticos o matemática. Es considerado ciencia en cuanto que es intelectual y sirve de preparación para que el alma pueda comprender posteriormente las Ideas. En el texto, cuando el prisionero liberado sale al exterior de la caverna primero “miraría con mayor facilidad las sombras y después las figuras de los hombres y de los otros objetos reflejados en el agua”, esto es, los objetos matemáticos. Posteriormente el alma estaría preparada para contemplar o comprender las Ideas (“los hombres y objetos mismos”, “los astros y la luna”), finalmente la Idea de Bien (“el sol”).
PRISIONEROS: Alude a la condición misma del hombre al estar inexorablemente apresado por los sentidos. La mayoría de la humanidad permanece toda su vida presa del error, de los prejuicios, de la manipulación, mientras que una minoría consigue liberarse y hacerse filósofo.
REAL.- Expresión con dos sentidos.
1.- La auténtica realidad son las Ideas frente a los seres físicos que son pura apariencia  o falsa realidad (realidad/apariencia)
2.- Pero este término puede aparecer en una oración comparativa y entonces tiene un sentido relativo. Por ejemplo, cuando se dice que los seres sensibles son más reales que sus sombras. En este caso quiere decir que son superiores ontológicamente.
SABIDURÍA.- O también prudencia, es la virtud propia de los gobernantes y consiste en el conocimiento de las Ideas, especialmente en el conocimiento del Bien. Es fundamental para el buen gobierno de la polis porque sólo el que conoce el bien puede realizarlo en “lo privado” y en “lo público” (Esto es herencia del intelectualismo  socrático).
SERES SENSIBLES.- Las cosas de este mundo, es decir los seres materiales, cambiantes, particulares y contingentes. Pueden ser naturales (árbol, hombre, caballo) o artificiales (papel, lápiz, camisa…). Son copias de las ideas a las que imitan y de las que participan. En el texto “los utensilios y figurillas” son los seres físicos o sensibles.
SOMBRAS.- Son los objetos de conocimiento de la conjetura y representan el grado inferior de conocimiento. Las sombras son reflejos o copias de los utensilios y figurillas. Si los utensilios y figurillas representan los seres físicos entonces su sombra es la realidad física representada, diferida, contada por otros, imaginada. Aquí la realidad física no es ni percibida.
VERDAD.- Se refiere al conocimiento verdadero que es el que se obtiene a través de la razón y es el que me lleva a las Ideas. En el texto viene simbolizado por la luz, a mayor luz más conocimiento y verdad. La oscuridad, en cambio, simboliza la ignorancia.


6 RELACIÓN CON OTRO AUTOR Y VALORACIÓN DE SU ACTUALIDAD

Si el pensamiento fundamental de Platón es la teoría de las ideas, nos parece oportuno hablar aquí de la crítica que Aristóteles, discípulo de Platón, hace a dicha teoría en su  Metafísica.

6.1 Crítica a la teoría de las ideas

Según Aristóteles, la teoría de las Ideas parte de la búsqueda por parte de Sócrates de definir los conceptos morales. Platón extiende la definición a todas las cosas y les otorga un existencia independiente y separada (sustancias) llamándolas ideas (esencias).  
Toda  la crítica de Aristóteles se centra en estos puntos: el carácter separado de las ideas y en no conseguir explicar lo que se había propuesto con esta teoría, el devenir y la pluralidad del mundo sensible.

Dice Aristóteles que las esencias, lo que las cosas son, tienen que estar presentes en las cosas y no separadas de ellas. Lo que Platón ha conseguido es duplicar el mundo y de ese modo ha duplicado la dificultad porque además de explicar el mundo físico tiene que explicar el mundo de las ideas.

Además, la teoría de las ideas no consigue explicar adecuadamente  el devenir y la  multiplicidad de las cosas del mundo sensible. Le parecen confusos tanto la figura mitológica del Demiurgo como el concepto de  participación” para explicar la relación entre los dos mundos.   

6.2 Aportación aristotélica
Para profundizar en esta crítica debemos conocer el concepto de sustancia y la explicación del movimiento aristotélicos.

Aristóteles introduce un concepto nuevo de sustancia que permite explicar lo que no pudo su maestro. Y de este modo, el mundo físico recobra la realidad.

El ser (lo real) en sentido fundamental, primero y principal es la sustancia primera:
La sustancia primera es lo verdaderamente real: los seres individuales y concretos, múltiples y sometidos al cambio, como por ej.: Sócrates o este caballo.
 La sustancia se compone de materia y forma (Teoría hilemórfica).
- La materia es “aquello de lo que está hecho” un ser concreto. Por ej: “esta carne y estos huesos”. Sin embargo, esta materia no es pura materia porque los huesos o la carne tienen una forma determinada. Por eso Aristóteles habla de una materia primera que es completamente informe y es lo que individualiza la forma/especie.
- La forma es la esencia de la cosa: “lo que le hace ser”. Por ej.: “un ser humano”. La forma es la especie o el género. También llamada por Aristóteles, sustancia segunda. La forma es eterna e inmutable.

Por tanto, Aristóteles admite la existencia de las esencias platónicas (Ideas), pero no su existencia separada sino “forma embebida en la materia”.

Este nuevo concepto de sustancia también permite a Aristóteles explicar el cambio. Los individuos concretos, sustancias primeras, están sometidos al cambio que puede ser accidental o sustancial. Ahora bien en todo cambio hay algo que permanece y algo que cambia:

-         El cambio accidental  no afecta al individuo concreto (la sustancia permanece) salvo en la cantidad, cualidad o traslación: Sócrates engorda, se hace viejo o viaja a Atenas.
-         El cambio sustancial, la generación o corrupción (nacimiento o muerte). En este tipo de cambio, lo que permanece no es la sustancia (el individuo) sino la materia primera; y lo que cambia es el ser sustancial. Así, por ejemplo,  la semilla “pasa a ser” un árbol y el árbol “pasa a ser” cenizas.   


6.3 Valoración de la actualidad del pensamiento de Platón

El mito de la caverna ha suscitado interés a lo largo de toda la historia del pensamiento.
- Especialmente se ha entendido en el sentido de que habitualmente vivimos en un mundo de apariencia en el que a través de lo que llamamos la sociedad de la información y de la imagen, creemos conocer la verdad de todo. Platón nos enseña en este mito que debemos desconfiar del conocimiento fácil y ser críticos desterrando la superstición, el dogmatismo y la credulidad. Los individuos encerrados en la caverna son como nosotros, dice Platón. Y es que igual que ellos, con frecuencia nos dejamos engañar por los discursos de los políticos, los titulares de la prensa, las imágenes de la publicidad, sin darnos cuenta que la verdad queda fuera y priman los intereses particulares.

- En cuanto al proyecto político de Platón, diremos que ha sido elogiado y combatido a lo largo de la historia y disfruta en sus líneas generales de una permanente actualidad que no ha sido reconocida a ningún otro filósofo.
El proyecto de Platón de una sociedad en la que el objetivo fundamental es la justicia,  la felicidad o el bien común y no la libertad, ha tenido detractores y partidarios a lo largo de la historia. Entre las críticas más duras e influyentes que se han hecho al proyecto de Platón está la del filósofo austriaco del s.XX Karl Raimund Popper en su libro titulado “La sociedad abierta y sus enemigos”.

Popper crítica duramente la sociedad de Platón a la que califica de tiranía totalitaria: una sociedad autárquica, tribal,  dividida en rígidos estamentos sociales en los que unos dirigen (la clase privilegiada) y otros obedecen,  sin disensiones políticas, ni libertades individuales que quedan anuladas en nombre de la justicia y la armonía social.
Sin embargo, el pensamiento marxista, ha visto en el proyecto político de Platón, el intento de una sociedad en el que la justicia prime sobre la libertad. Platón excluye de su proyecto político la existencia de clases privilegiadas o de ricos y pobres, elimina la propiedad privada y propone la igualdad entre hombres y mujeres, incluso en la clase militar o de los gobernantes.
Según el marxismo en las sociedades en las que prima la libertad hay enormes desigualdades sociales, económicas y culturales entre los ciudadanos, fomentan la división de clases sociales y la propiedad es sólo privilegio de unos cuantos (los capitalistas) siendo imposible la justicia.


Anexo 1: Temática del texto  
(Aquí tienes la explicación de todo el tema del mito. En el apartado 2b del examen de selectividad solo explicarías el tema del fragmento a comentar, atendiendo tanto al plano onto-epistemológico como al ético-político)


No sería erróneo decir que el mito de la caverna (libro VII de la República), por su riqueza simbólica contiene todo el pensamiento de Platón, tanto en sus aspectos onto-epistemológicos como en los ético-políticos.

El mito, es sobre todo, una alegoría sobre la educación del filósofo que es descrita como un ascenso a través de diversas formas de conocimiento. La imaginación y la creencia son formas del conocimiento engañoso de los sentidos, por lo tanto, no suponen un verdadero conocimiento de la realidad. La percepción sensible, ya sea directa (creencia), o indirecta (imaginación) se limita a la mera opinión (doxa). El resultado es una visión de la realidad falsa. El mito lo expresa describiendo la extraña situación en que se encuentran los prisioneros dentro de la caverna, que al considerar reales las percepciones sensibles viven en un mundo de imágenes y sombras.

La educación del filósofo exige la superación de estas etapas de conocimiento. Existe otra forma de conocer el mundo que es más segura, el conocimiento racional o ciencia (episteme). Esta vía de conocimiento nos permite acceder a la verdadera realidad. Por eso el prisionero es liberado y obligado a salir de la caverna. Sin embargo, no es fácil comprender la realidad. Primero, tendrá que ejercitarse en el estudio de los conceptos matemáticos y de los razonamientos deductivos. Las matemáticas suponen la antesala del verdadero conocimiento que es la dialéctica. El mito lo expresa describiendo la costosa, sufrida y dolorosa liberación del prisionero hacia la salida de la caverna; que incluso, una vez fuera, tendrá que empezar por contemplar el mundo exterior reflejado en el agua (los objetos matemáticos). 

Finalmente, el estudio de la dialéctica, única y verdadera forma de conocimiento permite acceder a la realidad. El prisionero descubre el mundo real fuera de la caverna y contempla el sol. Por medio de la dialéctica, ciencia de las ideas, el filósofo comprende la estructura del mundo real, un mundo de esencias (Ideas), y sobre todo, el sentido y la finalidad de este mundo que no es otro que el bien común y la justicia.

Como puede observarse, el mito de la caverna,  tiene una finalidad ético-política.

El filósofo, por medio de la educación, se ha liberado de las imágenes y creencias de la caverna. Desde un punto de vista ético-político, estas no son más que las ideologías y falsas creencias que pretenden ocultar la verdadera realidad. Esos hombres ocultos tras el biombo de la caverna, que manipulan las sombras proyectadas en el muro, son los políticos y sofistas (hábiles embaucadores) que buscan más el interés propio que el bien de la comunidad. Por eso el prisionero ha de regresar a la caverna, al estado democrático ateniense que se corrompe y tiende a la tiranía, la peor de las formas de gobierno. Aunque le cueste la vida, como le ocurrió a Sócrates. A pesar de haber encontrado la felicidad en la filosofía, el filósofo tiene que gobernar, por la persuasión o por la fuerza, porque el Estado platónico no pretende la felicidad de unos pocos sino la de todo el Estado. Sólo si gobiernan los filósofos, con sabiduría y prudencia,  reinarán el bien común y la justicia.


Anexo 2: Modelo del apartado 2c del examen de selectividad (Justifica el texto desde la filosofía del autor)
(Después de comentar el texto que nos pongan sobre el mito de la caverna, debemos empezar aquí rematando el mito de la caverna, o sea hablar de ello en general. Por ejemplo, si te ponen el texto donde se habla de la creencia -“el prisionero ve las figurillas”-, en 2b hemos tenido que explicar qué significan las figurillas, qué es la creencia, etc. Después en 2c hay que hablar en general del mito de la caverna: lo que significan todos los elementos, qué pretende explicar Platón con el mito, etc. Y después lo que sigue a continuación...)
Todo esto adquiere sentido al situarlo en el marco de la filosofía general de Platón. Hay que recordar aquí que Platón es, ante todo, un pensador político y la República, a la que pertenece este texto, está dedicada a diseñar el Estado ideal, el Estado justo. Para Platón, el Estado justo ha de ser un Estado jerarquizado en tres clases sociales sobre la base de las capacidades naturales, especialmente intelectuales, de cada uno de sus miembros. Los menos capacitados serán los productores (campesinos, artesanos, comerciantes), después vendrán los guardianes (cuya función es defender la polis) y, por último, los más capacitados, los sabios, que serán los gobernantes (ocupados de promover el bien común). Estos tres grupos sociales se corresponden, según Platón, con las tres partes del alma. En los artesanos predomina el alma concupiscible (apetito), en los guerreros el alma irascible (ánimo) y en los gobernantes el alma racional (razón). La justicia en el Estado será la armonía social, que surge cuando cada clase social realiza la función que le corresponde, y la realiza de modo adecuado, por poseer la virtud que le es propia: prudencia o sabiduría en el caso de los gobernantes, fortaleza o valor en el de los guardianes, y moderación o templanza (control de los deseos y aceptación del orden social) por parte de los productores. En consecuencia, el Estado justo será aquél en el que gobiernen los sabios, los filósofos.
Así pues, y retomando el hilo de nuestra exposición, para Platón, un Estado sólo será justo si el gobernante conoce el Bien, puesto que sólo el conocimiento del Bien capacita “para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público”. El conocimiento del Bien es la culminación de todo saber, tanto teórico como práctico. Quien conoce el Bien (que es el fundamento de todo orden) conoce el orden y la estructura de todo lo real (conocimiento teórico), y a la vez sabe cómo plasmar ese orden en el ámbito privado o de la moral, y en el ámbito público o de la política (conocimiento práctico). Por eso el filósofo, que es el único que alcanza este conocimiento, es el único capacitado para gobernar. Al igual que para dirigir bien un navío hay que tener conocimientos, también hay que tenerlos para dirigir bien el navío del Estado. Platón se convierte, así, en defensor del intelectualismo moral y político: la sabiduría acerca de lo que es el Bien nos hace moralmente buenos (intelectualismo moral), y los que poseen esa sabiduría están destinados de forma natural a dirigir la ciudad y los destinos de los demás (intelectualismo político).

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